No hizo un metro de asfalto, una escuelita, una cloaca, una salita. Nada. Es más, fundió 22 mil fábricas, crecieron los suicidios, el desempleo, robó a diestra y siniestra. Destruyó salarios, jubilaciones, universidades.
Pero sigue gritando y cree que eso es tener razón.