Parte de trabajar la identidad en la adolescencia, es respetarse a uno mismo. Los gustos, los deseos, las decisiones. Uno no descubre de casualidad cómo es o quién es. Es un proceso de reafirmación de las preferencias, e implica no dejarse avasallar por lo impuesto ni por otro.
nada más doloroso que el silencio entre dos personas que se aman separándose porque una no supo ordenar sus prioridades y la otra tuvo que elegir el amor propio.
lo malo de tener una conexión fuerte con alguien es que cuando se va, te deja muchas cosas que recordar, te da el flashback, y aunque sabes que no le necesitas, te hace falta, y no en el aspecto físico sino en su escencia, ahí es cuando entendí que una persona si te deja huella.
No dejen de hablar, escribir y compartir lo que disfrutan, donde este su alegría, vocación y voluntad: el proceso de eso que estan construyendo y los agota. No regalen su capacidad cognitiva para la construcción de un mundo que no eligieron.
Vuelvan a ser, acá y en todos lados.