Quiero que me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen, y me besen.
A pesar de contar con el mismo sentimiento de vacío: hueco y vacuo, quisiera rodearme de una multitud enorme de gente haciéndose pasar por mis allegados o algo similar; para así al menos olvidar por un rato el mísero desastre del sentir y el pensar, ande acompañado o no.
Me leí "El túnel" de Ernesto Sabato y quedé con la psiquis rota. ¿A qué se debe? No concibo un criterio propio ante la perspectiva del personaje; en su lugar, la manera en que el autor narra me hizo sentir a flor de piel como el protagonista. ¿Qué quiero decir? Excelente obra.
Las mayores red flags que encuentro en una persona es la baja autoestima. Imagina andar con alguien que te reprocha hasta por lo más mínimo, y tratar de no hacerle sentir mal aunque no necesariamente estés haciendo algo malo. Por infortunio, sucede con frecuencia. Aquí y allá.
Estos días los he palpado como la continuación de un fin de semana: unas vacaciones repletas de inmensa serenidad. Vibraciones sensatas, algo de lo cual no tenías planeado elevarte.
He muerto para mí mismo y vivo por ti. Me he desvanecido de mí mismo y mis atributos. Sólo estoy presente para ti. He olvidado todo lo que he aprendido, pero al conocerte me he convertido en un erudito. He perdido toda mi fortaleza, pero soy fuerte gracias a tu fuerza.