Aprendan a tomar mates solos, a dormir solos, a pasar los fines de semanas solos. No siempre habrá un amigo, una pareja o alguien. La gente cada vez sabe menos que quiere. No sabe cuidar y valorar el tiempo que uno le brinda.
Muchas veces mi 911 soy yo, cuando lloro a escondidas y me repito lo valiente que soy y que puedo con lo que sea que se me atraviese en mi camino, me levanto y sigo.