No, el Atlético de Madrid nunca haría algo así. Sin embargo, en los últimos meses venimos sufriendo una campaña de acoso y derribo sobre uno de nuestros jugadores. Filtraciones interesadas, 'fake news', faltas continuas de respeto, la versión culé de la maquinaria inventando historietas, llamadas antes de enfrentamientos directos... Pero claro, a nosotros tampoco se nos ocurriría tener a sueldo al vicepresidente de los árbitros o recurrir a favores políticos para inscribir a jugadores. RESPETO y VALORES.
HERE WE GO! Hemos enviado un fax al @FCBarcelona_es con nuestra oferta de traspaso: 4 entradas para el concierto de Bad Bunny de mañana, una suscripción anual al ABC y una bolsa de pipas. Esperamos ansiosos la respuesta para preparar el ‘announce’.
Lo adopté hace solo una semana. Era tan pequeño, tan inocente, que pensé: “Seguro será tranquilo, suave… una pequeña máquina de siesta”. Pero estaba muy equivocado.
No le teme a nada: ni a los ruidos, ni a las alturas, y mucho menos a mí. Cada comida se ha convertido en un auténtico duelo. Apenas me siento, él aparece como un diminuto y peludo asesino. Sus ojos fijos en mi plato, rebosantes de ambición salvaje, y en un segundo… salta, roba y gana.
La única forma de detenerlo es estar preparado. Por eso, ahora como como si viviera en el Salvaje Oeste: el tenedor en una mano y, en la otra, mi única arma, la pistola de agua. Basta un parpadeo y mi arroz puede desaparecer. Él espera, yo sudo.
Y aún así… maldita sea, amo a este ladronzuelo.
Al final la vida te pone en difíciles encrucijadas: Van Dijk, Ancelotti, Cristiano Ronaldo o Mourinho por un lado y Kuns0 PetoyPunto Kosecki y Gonzalito Miro por el otro. Es que no es nada fácil, macho.