Rielle no percibió peligro, sino más bien sorpresa y un poco de alegría. ¡Había pasado tanto tiempo!
—¡Azul! Si, lo ví hace un tiempo en la RSA, de hecho. ¡Fue toda una sorpresa ver que también estaba en la superficie! Tu hermano... ¿Jaime? ¿Juli...? ¡Ah, Jade! ¿Jade también *
—¿Hm? ¿Nos conocemos?—el príncipe observó a la muchacha, intentando adivinar donde la había visto antes—Hmmm...
¡Entonces le cayó la teja!
—¡Ah, Floyd! ¿De verdad eres tú? ¡No te había reconocido!