Isaías 31:1
“¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda! En los caballos buscan apoyo, y confían en los carros porque son muchos, y en los jinetes porque son muy fuertes, pero no miran al Santo de Israel, ni buscan al SEÑOR.”
Un grave y quizás el peor error que se comete es confiar más en los hombres, en su fuerza o capacitad y darle la espalda a Dios. Esa ha sido la causa de la ruina de muchos.
No esperes por nadie, no coloques tus expectativas en nadie, no cometas el error de creer que es de alguien que vendrá tu salvación, porque solo hay Uno que todo lo puede, que cuando confiamos en Él no seremos defraudados. Solo Jesús nos dará una salida, sólo Él es que te podrá sacar de tu dolor y hacerle recuperar tu vida. ¿Como Él hará? No lo sé. ¿Cuando? Tampoco lo sé. Pero una cosa te puedo asegurar: Jesús jamás falló y jamás Él dejará de atender a una persona sincera que Lo busque de todo corazón.
Si te siente acorralado, sin salida o esperanza, ahora mismo, donde estés, inclínate ante Él y pídale ayuda y verás que el Espíritu Santo vendrá a tu encuentro, te dará paz, fuerzas y te guiará para que puedas vencer todo eso. ¡Hazlo! Y después cuéntame lo que Él hizo por ti.
Salmos 50:15
“Invoca Mi nombre en el día de la angustia; Yo te libraré, y tú me honrarás.”
¡Dios te bendiga siempre!
El fracaso no es cuando pierdes una batalla, el fracaso es cuando dejas de luchar.
“Invocaré al SEÑOR, quien es digno de ser alabado, y seré librado de mis enemigos. Me rodearon los dolores de la muerte, y los torrentes de la perversidad me atemorizaron. Me rodearon las ligaduras del Seol; me confrontaron los lazos de la muerte. En mi angustia invoqué al SEÑOR y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde Su templo, y mi clamor llegó delante de Él, a Sus oídos.” Salmos 18:3-6
Cuando estás lleno del Espíritu Santo te vuelves lo suficientemente poderoso para vencerlo todo. Él te guiará, te fortalecerá y no te dejará caído. El Espíritu Santo es la respuesta a todas tus necesidades. No pierdas mas tiempo con aquello que no te añade nada, mejor enfócate en llenarte de la Presencia de Dios. Eso hará toda la diferencia en tu vida.
1 Juan 5:4-5
“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo. Y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe. ¿Y quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?”
El impedimento está dentro de ti, cuando entregas tu mente a ideas o pensamientos equivocados cuanto a ti y a tu capacidad, pero también en tu mente está el recurso para lograr todo lo que te propongas: FE Y DETERMINACIÓN.
Esas son las claves para llegar a tus metas.
Romanos 12:2
“No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.”
En la debilidad, Dios te hará fuerte.
En el miedo, te dará valentía.
Cuando caigas, Él te levantará.
En la lucha, Él te dará la victoria.
En la necesidad, Él proveerá.
En el dolor, Él te sanará.
¡JESÚS es todo lo que necesitas, en cualquier situación!
Apocalipsis 1:8
“Yo Soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.”
Si no llenas tu mente con la palabra de Dios, el diablo te llenará de miedo, ansiedad, estrés, preocupación y tentación.
Salmos 119:97-98
¡Cuánto amo Tu ley ! Todo el día es ella mi meditación.
Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos, porque son míos para siempre.
Sé como Job, por más difíciles que sean las cosas, sigas confiando. Nunca pierdas la fe, porque la última palabra es de Dios.
Al final Él siempre honra a los que en Él confían.
Job 42:10
“Y el SEÑOR restauró el bienestar de Job cuando este oró por sus amigos; y el SEÑOR aumentó al doble todo lo que Job había poseído.”
Si tu cristianismo no te hace luchar contra al diablo, es porque al contrario de él ser tu adversario es tu aliado.
No hay tregua cuando se trata de la guerra por la salvación del alma.
“Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.” 1 Pedro 5:8
Provérbios 14:30
“El corazón apacible es vida para la carne; la envidia es carcoma de los huesos.”
Infelizmente siempre estaremos rodeados de personas envidiosas, que aparentan querer nuestro bien, pero por detrás quieren destruirnos.
No hay amuletos, limpias, o protecciones que te libre, pues solamente el Espíritu Santo te puede proteger de la envidia.
Llénate de Él y no vivirás más preocupado por aquellos que te envidian.
¡Solo hable si sus palabras son más edificantes que el silencio!
No permitas que ninguna palabra indecente o hiriente salga de tu boca, habla solo lo que es útil para edificar a los demás. Una palabra dicha para lastimar a otro, te lastima a ti más que al otro.
Trata de entender las necesidades de los demás antes de hablar de algo que de pronto no sabes. Si tu discurso no va a beneficiar a los que escuchan, es aún mejor permanecer en silencio.
Eso se llama sabiduría.
Salmos 25:12-15
12 ¿Quién es el hombre que teme al SEÑOR? Él le instruirá en el camino que debe escoger.
13 En prosperidad habitará su alma, y su descendencia poseerá la tierra.
14 Los secretos del SEÑOR son para los que le temen, y Él les dará a conocer Su pacto.
15 De continuo están mis ojos hacia el SEÑOR, porque Él sacará mis pies de la red.
La vida será el resultado de las decisiones que tomamos. Quien decide andar de acuerdo con Dios será guiado en todas las cosas, tendrá paz, prosperidad será librado de todo mal. Pero aquellos que decidan seguir sus propios caminos cosecharán los frutos de esa mala decisión. Y vale decir que Dios no tiene la culpa. Cada quién decide lo quiere para su vida.
“En todo os mostré que así, trabajando, debéis ayudar a los débiles, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: «Más bienaventurado es dar que recibir».” — Hechos 20:35 🔥
1 Corintios 2:14
“Ahora bien, el hombre natural no acepta las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.”
Las cosas más sencillas y claras para los que tienen el Espíritu Santo se vuelven tan complicadas e inaceptables para los que no Lo tienen, porque las consideran una insanidad, una verdadera locura.
Por ejemplo: El hacer sacrificios a Dios, el tener que renunciar a ciertas cosas por la conciencia y la fe, el negarse a sí mismo todos los días, ya que el pecado nos asedia a diario, el tener que perdonar a quienes nos han hecho tanto mal aun sin que lo merezcan, el ser esposo/esposa de una sola persona y ser fiel hasta el fin, el tener relaciones sexuales sólo después del matrimonio, el dar diezmos y ofrendas en obediencia a lo que está escrito, el ser justo aun ante tantas injusticias, tener que decir la verdad aunque los demás vivan de la mentira, estos y muchos otros, que para nosotros, los que creemos son necesarios, que son la base de nuestra conciencia ante Dios, aunque son difíciles de obedecer, en verdad se nos hace placenteros porque sabemos los frutos que cosecharemos, pero para ellos, los naturales o carnales, son absurdos, son inaceptables, son verdaderas locuras.
Por eso la fe es una revelación del Espíritu de Dios, ella es personal, individual y no debemos dejar que nadie nos guíe ni mucho menos influya en nuestra creencia, al contrario, debemos vivirla de acuerdo a lo que está escrito en la Palabra de Dios.
El que vive en la obediencia a Dios debe esperar, del carnal o natural, el reproche, la crítica, el rechazo. Todo esto es normal y es parte de la caminata de la fe.
Y cuando eso suceda, en lugar de estar tristes o cuestionar la incomprensión de estas personas, debemos dar gracias a Dios que nos ha revelado Su voluntad y nos bendecirá grandemente, si nos mantenemos firmes hasta el final, sin importar lo que digan o piensen los demás. ESTO SE LE LLAMA: ¡FE SOBRENATURAL! Que no espera nada de nadie y no depende de la opinión de los demás.
Lamentaciones 3:55-57
“Yo, Señor, invoco Tu nombre desde lo más profundo del pozo: Tú escuchas mi voz, y no dejas de atender a mis ruegos. El día que Te llamo, vienes a mí, y me dices: No tengas miedo.”
Por más fondo que hayas llegado todavía hay esperanza para ti. Siga el consejo arriba, clame, busque y ese Dios Vivo irá a tu encuentro donde estés y te sacara de ese lugar de dolor y te cambiará la vida.
Jesús no desistió de ti. Él aún te espera.
Salmos 32:3-5
“3 Mientras callé mi pecado, mi cuerpo se consumió con mi gemir durante todo el día.
4 Porque día y noche Tu mano pesaba sobre mí; Mi vitalidad se desvanecía con el calor del verano.
5 Te manifesté mi pecado, Y no encubrí mi iniquidad. Dije: «Confesaré mis transgresiones al SEÑOR »; Y Tú perdonaste la culpa de mi pecado.”
La única manera de resolver el problema del pecado es arrepentirse, confesar y alejarse del pecado de inmediato. No basta sentir remordimiento por el error, eso no lo soluciona, solo el arrepentimiento sincero es lo que hace a la persona libre de la esclavitud de la culpa y el pecado. Y eso traz paz al alma y cura al corazón.
Romanos 8:11
“Pero si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en ustedes , el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de Su Espíritu que habita en ustedes.”
Es imposible que el Espíritu Santo descienda en una persona y ella siga siendo la misma. Él cambia la mente, los pensamientos, las acciones y, como consecuencia, la vida es totalmente cambiada.
Quién tiene el Espíritu Santo recibe la Mente de Cristo.