Vamos con el tema de la maniobra del RM. Hilo.
1. Contexto. El RM y el Aylieti hace ya unos cuantos años que no se dan los buenos días. El RM, por si fuera poco, trinca 3/4 canteranos al Caracorner todos los veranos. Floper sabe, por si fuera poco, que Caracorner es íntimo...
Un discurso papal lleva política en el sentido amplio: habla del bien común, de la justicia, del orden social, de la dignidad humana. No va a ir nunca en dirección contraria a eso. Es inevitable. La Iglesia nunca ha pretendido otra cosa. Desde León XIII hasta Francisco, la doctrina social católica es explícitamente una intervención sobre cómo debe organizarse la convivencia.
Pero tener implicaciones políticas no es lo mismo que ser un mensaje político en el sentido partidista o estratégico. Ahí está el error por parte de los que se molestan o de los que dicen sentirse validados. Esto va de otra cosa.
Cuando el Papa dice que la IA no puede reemplazar la conciencia moral, está haciendo teología, no regulación tecnológica. Quien lo lee como un guiño a tal gobierno o tal agenda está proyectando, no interpretando. Porque vivimos en un momento en que todo se procesa en clave de trinchera. Es reduccionismo que le hace un favor a quienes quieren vaciar al papado de autoridad moral convirtiendo cada encíclica en una táctica electoral.
Desde mi punto de vista, aunque el discurso nombra actores políticos concretos, no toma partido en una disputa electoral o legislativa específica, no moviliza una acción política determinada. Solo da su doctrina que, es cierto, puede tener consecuencias políticas, pero eso es algo completamente distinto. Y por otro lado, no sé, creo que en la visita del Santo Padre hay algo que va más allá de la fe. Especialmente cuando todo el espacio público está ocupado por el enfrentamiento, por el ciclo de quién gana y quién pierde, que aparezca algo que habla de otra cosa produce un efecto real.
No necesitas creer para notarlo. Me da la impresión que durante unos días, este país ha podido celebrar algo que conlleva bondad, belleza y esperanza. Aunque eso ya, es cierto, va con cada uno.
@vox_es@Santi_ABASCAL Santi, llamar "Líder religioso" al Santo Padre, me parece inapropiado. El ha dicho que hay que poner límites y evitar situaciones injustas con la inmigración. Ha sido muy claro. No ha dicho hay que dejar pasar a todos, ha dicho que hay que tratar como personas a los que YA ESTAN
@jandcalderon985@GarzasJavier A mí tampoco me gustó y pienso que sobraba. Pero la adoración del Santísimo fue larga, intensa y respetuosa. ¿No te pareció que ahí se elevó la mirada a Dios? Habrá que contar todo, para ser justos ¿no?
Breve crónica de cómo la DGT incumple su propia normativa técnica y luego te responde con plantillas de 'Guorperfe' que podrían haber escrito en 1997.
Entre noviembre y diciembre de 2025 recibí dos multas por exceso de velocidad en la A-1. Radares fijos de esos. 100€ cada una, sin puntos. Multas menores, vamos, de esas que la gente paga con el descuento del 50% y cierran partido. Pero como soy gilipollas y me gusta leer la letra pequeña, me puse a revisar las fotos que adjuntaban.
La Orden ICT/155/2020, que regula el control metrológico de los cinemómetros -que es como llaman a los radares cuando quieren sonar campanudos-, establece en su apartado 1.10 algo muy concreto: los radares fijos sin operador deben aportar dos fotogramas del vehículo infractor tomados en diferentes instantes. Uno panorámico, otro de la matrícula. ¿Por qué en diferentes instantes? Porque el vehículo está en movimiento y dos fotos tomadas en momentos distintos muestran al coche en posiciones diferentes. De cajón. Es una salvaguarda técnica que funcionaría en cualquier país europeo con gobernantes al mando que hubieran tenido algún contacto con la decencia y el decoro y no con corsarios, como es el caso de España. En principio, sería la forma de garantizar que no están multando al coche de al lado, a un pájaro que pasaba volando o a un venado con los mismos cuernos que su puta madre.
Pues bien: en mis dos multas, la 'segunda foto' es simplemente un recorte ampliado de la primera. Mismo ángulo, misma posición del vehículo y mismo todo. Es como cuando tu madre o tu abuela intentan enseñarte una foto de la sobrina o de la nieta que acaba de hacer la Primera Comunión y la van agrandando hasta que sólo se ven píxeles en lugar de una niña inocente con un crucifijo entre las manos. En fin, que no son dos fotogramas en instantes diferentes, sino un puto recorte ampliado para el que, seguramente, conociéndolos, habrán usado el Paint.
Eso, por no hablar de que la citada ampliación de imagen carece de los metadatos obligatorios, como fecha, hora, velocidad, identificación del cinemómetro... Un funcionario birmano lo habría hecho mejor. Es decir, mientras que la foto panorámica los tiene todos, la ampliada no tiene ninguno. Nuevo y flagrante incumplimiento de su propia normativa: apartado 1.14 de la misma Orden. Pero qué vas a esperar en un país en el que el presidente del gobierno inició su carrera política con el dinero que su suegro ganaba como proxeneta.
Cansado de tanta incompetencia y matonismo, presento alegaciones contra ambas sanciones con fundamentos técnicos, jurisprudencia de respaldo en las que se anulan multas por esos motivos, argumentación clara...
¡¡Que esto no cumple vuestra propia normativa, señores!! Pero qué más da; las leyes están para que las cumplamos los galeotes, no quienes nos mandan a galeras.
Respuesta de la DGT: DESESTIMADO.
¿El motivo? Una carta que parece generada por un bot de 1998. Dice que el cinemómetro está 'homologado' y 'certificado', que es lo mismo que decir que está pintado después de que haya cagado encima una paloma.
Ni una sola palabra sobre mi argumento técnico. Ni media línea analizando si las fotos cumplen o no la Orden ICT/155/2020. Cero. Nada. Vacío cósmico. Como si mi escrito hubiera entrado en un agujero negro burocrático y hubiera salido un documento de corta y pega por otro lado. Bueno, no es 'como si', es que ha sido así.
Vale, pienso. Tranquilo. Es la primera instancia. Para eso existe el recurso de reposición. Lo presento para ambas. Insisto: no son dos fotogramas diferentes, la segunda foto carece de metadatos obligatorios, hay jurisprudencia consolidada. Más desarrollado, más técnico, más fundamentado.
Respuesta: DESESTIMADO.
Misma plantilla. Mismo copia-pega. Misma sensación de estar hablando con una pared que, además, te pone una pistola en la cabeza para que pagues y ella, la pared, se lo pueda gastar en putas, coca y marisco.
Llegados a este punto, el siguiente paso sería la vía contencioso-administrativa, con un coste estimado de entre 600 y 1.200 euros en abogado y procurador. Para recuperar 200 euros. Genial. Es como jugar a la lotería, pero al revés: pagas más de lo que puedes ganar y encima es casi seguro que palmas. Por lo mismo de antes, porque ellos tienen pistolas y tú tienes sólo la razón.
Y aquí está el truco y no sólo cuando te enfrentas a la DGT. El sistema administrativo español no está hecho para que el ciudadano pueda ejercer su derecho de defensa de forma efectiva. Está configurado para que desistas por abatimiento, aburrimiento y porque el Leviatán es de tal magnitud y es tan impune que no existe forma humana de derrotarlo.
Burocracia kafkiana, resoluciones-plantilla que no analizan nada, sistema de multas diseñado para que te rindas y, sobre todo, muros comunicativos imposibles de salvar. Si tienes razón técnica y jurídica pero la multa es pequeña, el Estado cuenta con que pagarás y cerrarás la boca. Al final, recurrir cuesta más tiempo, dinero, salud mental y ganas de vivir que aceptar el empalamiento.
Ah, y por cierto: he intentado pagar online. Porque soy moderno y me gusta la tecnología. La web de la DGT es otra telaraña diseñada con esmero para que pierdas la paciencia a pocos minutos de acceder: enlaces que no funcionan, interfaces diseñadas para que, otra vez, desistas, certificados digitales que piden, pero que luego no aceptan, sistemas Cl@ve que necesitan más pasos, registros, idas y venidas que una notaría de provincias del siglo XIX...
Al final, me queda llamar al 060 -arcaico y fiable- o plantarme en la Jefatura Provincial. Este último no será mi caso porque, si acabo detenido por este sistema socialista criminal, que sea por algo de mayor enjundia y no por un par de multas.
Por cierto, también he sentido la tentación de ir a Jefatura a pagar en monedas de 10 céntimos. 2.000 monedas. Unos 8 kilos de metal. Como protesta. Porque, legalmente, el inframundo de la burocracia estatal está obligado a aceptar cualquier cantidad de moneda de curso legal. Pero, nuevamente, te acortan los plazos para que cumplas con sus requerimientos mafiosos que es materialmente imposible realizar el proceso. Porque para ir a verlos, cómo no, tienes que pedir cita previa. En su web...
Pagaré. No porque acepte que esta partida de corsarios tenga razón, sino porque 200€ es menos que 1.200€ en abogados. Y porque hay batallas de las que, cuando el sistema está planificado para que pierdas por agotamiento, es mejor retirarse.
Pero queda documentado aquí, para quien quiera leerlo: la DGT incumple su propia normativa técnica, resuelve recursos sin analizarlos y el sistema administrativo español está pensado, plasmado y perfeccionado para disuadir e imponer su voluntad, no para hacer justicia.
Que no se nos olvide.
La comparecencia de Florentino Pérez ante la prensa fue una comparecencia, en realidad, contra la prensa. He leído, muy de mañana, a periodistas que dicen que el rey está desnudo... Pero fue el rey el que se dedicó, con la única ayuda de un micrófono, a desnudar a un oficio que, en los últimos tiempos, se ha convertido en una corrala, en mancebía perversa y desquiciante. Frente al chiringuito de las divas, Florentino expuso, como un tótem, la solidez de un club maltratado por unos medios vendidos, azotado por unos árbitros comprados y vilipendiado por unas instituciones en las que brilla por su ausencia la ausencia de corrupción.
¿Que Florentino está mayor? Por supuesto que está mayor, y en su laboriosa senectud nos ha devuelto el vigor energizante de las certezas y nos ha regalado a todos, y más que nadie a sus críticos, una bocanada de aire fresco procedente de los mejores años de nuestra vida, de aquel siglo XX que solo gracias al Real Madrid se ha alargado hasta bien entrado el XXI. Nada más revolucionario que un hombre repartiendo verdades. Nada más intemporal que la palabra utilizada para devolverle el peso a las palabras y exigir respeto a quienes han hecho su gran negocio de prostituirlas.
Ahí reside la verdadera dimensión histórica de Florentino Pérez: no ya la de un presidente de fútbol, sino la de un constructor de civilización en un mundo que se está derrumbando por el encumbramiento de la mediocridad. Mientras todo alrededor se degrada (la prensa convertida en taberna histérica y las instituciones en cuevas de ladrones) él permanece, hierático como un faraón del Imperio Antiguo, levantando un muro de racionalidad, excelencia y memoria.
Florentino no compareció simplemente para defender al Real Madrid. Su intervención sirvió para defender una idea de jerarquía y rigor que hoy suena particularmente incómoda e incorrecta. Por eso ha irritado tanto. Florentino es la muestra viva (casi rediviva) de que todavía existen hombres capaces de mantenerse rectos en mitad del vendaval y de que todavía existen verdades que vale la pena defender hasta el último aliento.
¡Hala Madrid, cojones!
@tecnicojuanm@LaLigaDeRafa@Tebasjavier@LaLiga El farsa es una panda de tramposos, han ganado la liga con medio equipo inscrito fraudulentamente.Y el capo de la liga, que lo ha permitido, encima, felicitándoles.
Tenían que estar descendidos por pagar a Negreira y por aquí la gente diciendo "merecidísimo título". Sinvergüenzas
A Vini le hacen ayer 7 faltas en la 1ª parte
7 faltas son las que hace un equipo en todo un partido. Un equipo cerdete hace 7 faltas por tiempo
Imagina que se las hacen todas al mismo jugador y el jugador sale con TA por protestar, porque el SICARIO DELINCUENTE le quiere echar