Todo seguirá desapareciendo, porque la lamentación ritual en redes es un mero subproducto de la indiferencia. Tras la lágrima imaginaria, volveremos ansiosos al chatbot para acelerar la demolición de lo que resta.
No están un poco cansados del amor propio? Ya fue, tomen decisiones que no les convengan y arruinen todo el curso de su vida, quizás así empiezan a sentir algo
No aprendes comunismo leyendo a Marx.
Lo aprendes cuando trabajas más de 40 horas sin seguro médico, sin prestaciones y sin poder llegar a fin de mes.
Lo vives cuando el supermercado te obliga a elegir qué dejar en la caja, cuando la renta se come todo tu sueldo y ves a los ricos comprarse otro yate mientras tú no puedes ni darte el lujo de soñar con una casa propia.
Marx simplemente te explica por qué sucede todo eso.
Como persona que creció en el norte del país, cerca de la frontera no existe manera de que pueda estar de acuerdo con la gestación subrogada como negocio. La explotación de cuerpos de mujeres empobrecidas es algo que no me va.