Imagínate ver ese momento espectacular de los himnos mientras gritaban “el que no salta es un inglés” mientras no se escuchaba el “ God save the King” y sentir rabia por ellos.
Lo único que hay que sentir es envidia por no vivir el fútbol de esa manera. Espectacular.
Cristiano perdió un hijo, tuvo a su hija hospitalizada, su club del alma le dio la espalda, el DT de la selección lo traicionó y ahora tuvo que conocer a La Liendra. Qué mala racha la del Bisho.