@papiliacordoba Tal cual. Totalmente de acuerdo. Mínimo una consigna policía afuera. Seguramente había. Pero por lo menos del momento que supieron por un video que la nena entró ahí. Ni siquiera te digo desde el día que lo detuvieron.
🚨 CASO AGOSTINA: UNA CÁMARA LA MUESTRA ENTRANDO A LA CASA DEL DETENIDO
- Se observa a Claudio Barrelier con la chica desaparecida ingresando a su domicilio
- Siguen registrando las cámaras para ver si salió de ese mismo lugar
- El detenido sigue sin declarar
Nosotras tenemos chat de papismamis/el de mamis q quieren salir sin los pibes/el del club/el del viajecito a la pindonga/el del buzo de egresados/el del regalo cumple emma/el del regalo seño/el paralelo donde se critica a las otras Y ESTE LLORA POR 1 LINK
@agustineme@TelecentroAr Los odio con todo mi ser. Prefiero denunciarlos directamente. Empecé a guardar conversación números de gestión grabarlos. Todo lo que pueda. Hijos de mil puta
La plata la cago yo, según creen en @TiendaNewsan compré un aire me mandaron dos equipos incompatibles. Me dijo el instalador obviamente después de los 10 días y no me lo cambian. Lit me meto el aire en el culo. Se pasan de chantas.
Estoy podrida del chat virtual de las empresas. Parezco una loca hablando con IA. Será que un ser humano lee mis puteadas en algún momento? Que alguien me diga así puedo dormir en paz. Hijos de puta
Victoria trabajó diez años en una morgue. Empezó a los 23 y se fue a los 33. Nada la sorprendía ya. Había visto de todo.
Choques, sobredosis, suicidios, homicidios. Cientos, miles de cuerpos. Un día le pregunté qué era lo que nunca se olvidaba. Se quedó callada.
Después habló.
“No son las escenas fuertes. No son las heridas ni los rostros irreconocibles. Eso, con el tiempo, deja de impactar.”
Lo que se queda contigo es lo cotidiano.
Una mujer joven, 25 años. Bonita, bien arreglada. Sin marcas. Parece dormida. Junto a ella, una nota: “Mamá, perdóname”.
Un hombre de unos 40. Traje caro, cuerpo fuerte.
En su bolsillo, la foto de su hija. Atrás decía: “Al mejor papá del mundo”… Murió de un infarto mientras entrenaba.
Una abuela, manos llenas de arrugas. Las uñas perfectas, con dibujos. Su nieta se las había pintado el día anterior.
¿Sabes qué tenían en común? Todos tenían planes.
Boletos guardados. Citas agendadas. Mensajes sin enviar.
Una mujer estaba cocinando.
Las verduras seguían sobre la mesa.
En su lista de compras: pan, leche, flores para el cumpleaños de su mamá.
Un chico de 20 años.
En la mochila, libros y un regalo. Un anillo.
Iba a pedir matrimonio.
Victoria decía que los cuerpos destrozados no son lo que más asusta. Te acostumbras.
Lo que eriza la piel es ver personas normales, con vidas normales, planes normales.
Ahí entiendes que entre vivir y morir solo hay un instante.
Desde entonces, cada mañana me hago la misma pregunta:
¿Y si hoy fuera el último día?
¿Qué palabras sigo guardando?
¿A quién no he abrazado todavía?
La muerte no avisa.
No pide permiso.
Llega en medio de un día cualquiera,
rompe planes cualquiera,
y se lleva una vida cualquiera…
@elejercitodelam Te trata de petera y le pedis disculpas? Pero que se vaya a la puta que la parió. Ni por ser mujer ni que tenemos que se sororas. Una idiota yo ni en pedo le pido disculpas y menos por lo que le dijiste.