@mariano03034 @chr1staex @kunfugood Bue flaco pero no podes minimizar los problemas del resto, no digas nada y listo con q necesidad te pones a hablar de cómo la pasó, quién sos vos para saber eso
Me apareció en recuerdos la foto que fue LA FOTO del pride de 2024: un señor portugués abrazando una bandera LGBT.
El señor estaba parado en la puerta de su casa viendo pasar la marcha en Porto, sosteniendo una bandera portuguesa lo cual inicialmente asustó a varios porque agitar la bandera nacional en ese contexto puede ser señal de protesta nacionalista anti-LGBT. La gente en la marcha se detuvo, preocupada por lo que podría pasar. Pero resulta que el señor estaba agitando la bandera portuguesa porque no tenía una bandera arcoíris y quería participar de alguna forma.
Una chica llamada Lily se acercó. El hombre intercambió su bandera portuguesa por la bandera que Lily traía sobre los hombros. Lo que ven en la foto es el momento exacto en que él la recibe y la abraza.
Alguien se sintió visto y parte de algo más grande ese día. Eso es el orgullo: dejar de ser invisibles. 🏳️🌈❤️✨
@antosgv Pienso igual, Maddy lo dijo en la primer temporada, quería todo sin tener que trabajar, ser la esposa perfecta y ama de casa, debe creer que Cassie tiene esa vida que ella siempre quiso, cuando en realidad la otra boluda la está pasando para el orto, las dos quieren ser la otra
Chicas no se hagan las pendejas y compren un buen vibrador, vayan al psicólogo, separense de sus novios, manden a cagar a las forra de sus viejas que las ningunean mientras le dan de comer en la boca al pelotudo de su hermano, díganle gordo puto a sus papás abandonicos
legalizar la eutanasia no hace que vayan a por ti para m4tarte
legalizar el aborto no te obliga a hacerlo a ti
es solo dejar que ciertas personas puedan decidir sobre si mismos, no es tan complicado
Fui a hacerme la manicura hoy y la chica sentada a mi lado acababa de terminarse la suya. Buscó su cartera para pagar, y la manicurista sonrió y dijo: "No tienes que pagar todo el año".
Todo el salón quedó en silencio.
Le explicó que su prometido ya le había reservado y pagado una cita anual para manicura. Un año entero. Ella se iluminó y dijo: «Quiero muchísimo a mi prometida. Es muy considerada y atenta».
Y no voy a mentir... ¡un hombre jamás podría! En cuanto lo dijo, ya no me sorprendí. Porque el trato de princesa de un hombre es lo mínimo indispensable para una lesbiana. Las mujeres que salen con una mujer son las más felices.