Busco trabajo. Sé de radio, derecho, formación, y seguro que se me ocurren muchas más cosas. Si sabes algo, por favor, dejame un MD.
Es urgente.
Agradecería repost.
¡ Mil gracias!!
Una turba de neonazis y ultraderechistas han tomado Belfast esta noche. Estos fascistas han ido casa por casa forzando puertas e incendiando viviendas habitadas por migrantes y menores.
Este ultraderechista se llama Alejandro Pérez de la Sota y era líder de VOX en Salamanca. Hoy ha sido apartado del Colegio de Abogados por denuncias por presunta sumisión química a mujeres. Sigue en su cargo de concejal en el grupo mixto. Come jamón.
Pasa la alcaldesa @mjosecatala y la Goebbels valenciana, Susana Camarero, junto con la comitiva del Corpus Cristi.
Ahí están los docentes para enseñarles los chalecos amarillos de la dignidad docente.
Enormes.
Esta imagen no la quieren ver.
Difusión
No hay policía en las concentraciones de los docentes.
Desde que pasó lo de la mujer agredida, ha disminuido su presencia, y sorpresa, no hay incidentes.
Cuando estaba la policía sí.
Date cuenta
Este capo de la Iglesia católica se llama Antonio Mª Rouco Varela y fue presidente de la Conferencia Episcopal en España. Hoy aparece señalado por tapar casos de abusos sexuales a menores. Bautizó a la princesa Leonor y casó a Felipe VI y Letizia y a Ana Aznar y Agag.
Hoy, los agentes de la Policía Nacional han iniciado una operación para detener casa por casa a los jóvenes antifascistas vascos que protestaron contra el ultraderechista Vito Quiles en Navarra. La "democracia" en España.
Está todo el mundo hablando de La Casita de Bad Bunny pero tengo la sensación de que casi nadie sabe su historia y su genealogía, lo cual es un poco perverso porque la historia de La Casita es tan intrincada como una peli de terror psicológico.
La cosa —y la casa— tiene un principio, que está en Long Island en 1947. Allí un tipo llamado William Levitt miró un campo de patatas y vio, en lugar de patatas, el futuro de la clase media estadounidense, que para él tenía forma de diecisiete mil casas iguales. Literalmente Iguales.
Levitt había aprendido en la Marina a construir barracones a toda velocidad y aplicó la misma idea al baby-boom de posguerra: dividió la construcción de una casa en veintisiete pasos, puso a un hombre a hacer solo el paso nueve durante el resto de su vida natural, y empezó a escupir viviendas a razón de una cada dieciséis minutos. El que ponía los grifos no sabía clavar un clavo y el que clavaba no había visto un grifo, y entre todos, sin que ninguno entendiera la casa entera, levantaron un suburbio del tamaño de una provincia. Se llamaba Levittown.
Que tú dices pues muy bien, vivienda barata y rápida. Y sí, eso lo era. Y racista también, porque el contrato de esas casas idénticas incluía una cláusula que prohibía venderlas a cualquiera que no fuera de raza blanca. Estaba escrito. Con tipografía. O sea, la utopía de la clase media pero no me pongas negros ni hispanos cerca.
Así que tanto Levittown como todas las urbanizaciones que se construyeron en las afueras, también las que no tenían la cláusula explícita, se llenaron de blancos que huían de las ciudades —esto tiene nombre técnico, White Flight, la fuga blanca, que suena a maniobra militar y en el fondo lo era— dejando los centros urbanos a quienes no podían comprar un chalecito. El resultado fue un paraíso siniestro de céspedes idénticos donde todo el mundo era exactamente igual porque por contrato no podía ser de otro modo.
Unos quince años después, un funcionario de Puerto Rico se fue a Toa Baja, al norte de la isla, y desplegó sobre una mesa los mismos planos. Otro Levittown. La promesa de la clase media estampada en hormigón, y todo dentro de algo llamado Operación Manos a la Obra, donde las manos eran las de los boricuas y la obra de los gringos.
Aquí no había cláusula racial porque sería algo absurdo en un lugar tan mezclado como Puerto Rico y, claro, también porque en la isla la exclusión funcionaba por canales económicos, no por los del color de la piel. O no solo. El caso es que el módulo de Levitt entró y dentro de cada casita idéntica un puertorriqueño se instaló a desear exactamente lo que un señor de Long Island había decidido que un estadounidense debía desear.
Pasan sesenta años. La arquitecta Mayna Magruder Ortiz mira una vivienda real en Humacao, ahora al este de la isla, mira los planos de Levittown, y hace lo que hacen los arquitectos, que es copiar. Según algunas revistas de arquitectura, Mayna Magruder combina la herencia del XIX con la urbanización de posguerra, pero el resultado es una casa que está por todo Puerto Rico. Rosa pastel. Cornisas amarillas. Sillas de plástico monobloc, las que pesan ochocientos gramos y aguantan a un obispo, las que tu tío apila de seis en seis al final de la fiesta, el grado cero de la civilización con clima benévolo. También tiene la misma cubierta plana, salvo que aquí no es tejado sino un sitio para bailar, porque alguien decidió en una reunión que esa cubierta que durante toda la historia de la arquitectura caribeña sirvió para no morir bajo la lluvia, fuese ahora un escenario con aforo.
Pero lo que más conocemos todos es el balcón con marquesina. El balcón de la casa obrera puertorriqueña era el órgano social de la vivienda, el sitio donde se enfriaba la cerveza, se vigilaba al vecino y se conspiraba contra el casero, el único lugar donde la clase trabajadora hacía la cosa verdaderamente subversiva, que es estar junta sin pagar entrada.
En La Casita de Bad Bunny el balcón también tiene aforo. Quince personas. Y las quince son Ester Expósito, Los Javis, Lamine Yamal, una cantante llamada Judeline cuyo nombre se evapora a mitad de pronunciación, influencers cuya influencia también está en proceso constante de evaporación, además de unas cuantas chicas desconocidas, blancas y europeas pero disfrazadas de caribeñas a las que un ojeador —y la palabra es exacta— ha elegido para que puedan competir entre ellas por quién sale más segundos en las pantallas gigantes, cinco, trece, veintiuno. Ah, y Marta Ortega, presidenta de Inditex, que baila dentro de la réplica de una casa de clase trabajadora mientras por los altavoces suena un tema sobre la gentrificación de la isla, sobre la mudanza forzosa, sobre la bandera celeste de los independentistas, y nadie en el estadio detecta el cortocircuito porque no hay cortocircuito, el aparato fue diseñado para que la crítica del aparato circule por sus propias cañerías sin tocar jamás una pared.
Y así, la marquesina donde el bisabuelo no tenía dónde caerse muerto es hoy el lugar más caro del universo al que no puedes comprar entrada, porque no se vende, solo se concede, que es la forma final del lujo, el lujo que ni siquiera te deja la dignidad de pagarlo.
En 1967 —poco después de la Operación Manos a la Obra— Guy Debord dijo que la sociedad contemporánea no era una sociedad basada en la imagen, sino que era una sociedad *que es* imagen. La Casita es esa frase hecha hormigón rosa. La sociedad del espectáculo ha localizado una cosa sin mercantilizar —la nostalgia del barrio, la silla de plástico— y la ha mercantilizado tan a fondo que la ha construido a escala 1:1, la pasea por cuatro continentes y te cobra cien euros por verla de lejos y ni siquiera te das cuenta de qué es eso que ves de lejos.
El espectáculo ha engullido la historia de La Casita, la ha digerido, la ha metabolizado y la ha regurgitado convertida en lo que siempre devuelve el espectáculo después de comer, que es más espectáculo.
He vist publicat que sembla que s’hauria traslladat al Vaticà “la importància del català a Catalunya com a element cohesionador i vertebrador de la nostra societat”. Però és que el català no és important com a element cohesionador i vertebrador de la nostra societat. El català és la llengua de Catalunya. La llengua endògena, pròpia, nacional, a Catalunya. El castellà ha estat imposat per una via gens pacífica: prohibicions, lleis lingüicides i la despossessió simbòlica de generacions i generacions de parlants a qui els va ser amputada la parla, com expressava Joan Margarit. Quan es parli de la situació real del català, que també es pensi en això.
Juan Carlos es el funcionario público expedientado injustamente por atender y tratar de ayudar a personas paradas sin cita. Trabaja en el SEPE dependiente del Ministerio de Trabajo. Ha sido sancionado por ser buena persona. Uno de los imprescindibles.
Estos jóvenes antifascistas vascos consiguieron suspender el acto fascista del ultraderechista Vito Quiles, que no apareció por la Universidad de Navarra. Hoy han sido detenidos 28 de ellos. La Policía ha ido casa por casa y ha entrado hasta en un instituto para detenerlos.
Hoy destapan que el capo Florentino Pérez tiene 326 cuentas falsas coordinadas en X para campaña de bulos. Anteriormente hizo lo mismo y tenía contratadas cuentas falsas en la Trama Púnica del PP. "Le pegan hostias que lo fumigan. Antes se iba de rositas. Ahora ¡Pum! Lo matan"
@ClientesAdeslas Mi madre sufrió un ictus el 13 de abril. Llévanos desde el 23 de abril sin que Adeslas le dé un centro de rehabilitación.
Dan evasivas desde hacer 1,5 meses pese a q el contrato indica q deben proporcionar el centro en 5 días hábiles.
X favor, ayudadme con RT
Hoy, la Policía ha iniciado el proceso para abrir expediente disciplinario al agente por la agresión por detrás a una profesora en la huelga del País Valencià. No llevaba el número de placa. Era uno de los jefes del operativo. Sigue en el cuerpo policial.
🚨Hoy hace 5 años que un compañero de clase envió este mensaje a mi hija Kira: “MUERTE, MUERE”. Kira se había quitado la vida nueve días antes, los mismos que pasé buscando desesperadamente entre sus cosas alguna pista para entender qué había pasado.
Gracias a las declaraciones de algunos compañeros de Kira ante la policía supimos que aquel alumno era uno de los que se burlaba de Kira. También explicaron que se habían burlado de los amigos de Kira cuando lloraban por su muerte. A pesar de las pruebas y los testimonios, durante estos cinco años hemos tenido que soportar que el colegio Manyanet Sant Andreu de Barcelona primero negara todo tachándolo de “falsedades” (junio 2021), después nos acusaran de “acosar a menores” (enero 2024) y ahora que tienen el juicio encima y la justicia les va tumbando sus pretensiones, cambian su versión justificando que cuando eres adolescente “pues a veces haces cosas que no tienen ningún sentido” (mayo 2026).
Es decir, para tapar las violencias que ellos no quisieron parar en sus aulas, nos han acusado públicamente de delitos como hacer denuncias falsas, acosar a menores y ahora… dicen que “son cosas de adolescentes”.
Esta gente sigue a cargo de más de mil menores. Habrá justicia para Kira, seguro, pero también es necesario que se intervenga para proteger al resto de alumnos de los intereses particulares de quienes ven la educación como un negocio.
#stopbullyingforkira
#eldiariodekira
@aitorarriaga_b
Violencia y Acoso Escolar Bullying Ciberbullying
"Un médico viola a una paciente en su consulta".
- Joder, menudo hijo de perra.
- ¿Ah, sí? pues cuando te pongas enfermo, llamas a tu puta madre para que te cure.
¿Ridículo, verdad?
Pues así todos los subnormalitos cada vez que se denuncia un abuso policial.
Me llamo Jesús Martínez y no tengo algoritmo. No tengo IA. Solo tengo lápices, y ganas de hacer bien las cosas.
Cada trazo es mío. Y cada error. Y cada RT que le das a esto le llega a una persona real que está al otro lado.
¿Me ayudas a llegar un poco más lejos? ¡Gracias!