Todo el fin de semana estuve leyendo la discusión absurda sobre si el amor entre hombres homosexuales es o no patriarcal. Las afirmaciones que hacen son alarmantemente reduccionistas y una mala interpretación de la cultura griega y de cómo llegó a nosotros. Ni modo, va hilo.
Es verdad que lo gay no quita lo misógino, de hecho ninguna condición identitaria quita lo misógino. La cultura en la que vivimos es misógina y no hay afuera. Pero la homosexualidad ha sido desde siempre una afrenta a la masculinidad no una forma de perpetuarla.