¿Quieres saber cómo la mafia y el narco financian ilegalmente la campaña de @ABDELAESPRIELLA, el candidato de la ultraderecha a la Presidencia de Colombia?
Aquí te resumo la investigación de la Revista @estoescambio, que puso a temblar al “Tigre” a pocos días de las elecciones.
La extrema derecha colombiana ha llegado muy lejos inventandole a la oposición nexos con la guerrilla.
De Mockus que los enfrentó en su momento y del aristocrático Juan Manuel Santos dijeron que eran agentes de las FARC. La misma política de engaño que aplican con Iván Cepeda
🔴DIRECTO | Pedro Sánchez, sobre la #endometriosis: "¿Si una enfermedad afectara a 1 de cada 7 hombres, provocara dolor crónico, dificultades para trabajar o también problemas de fertilidad... aceptaríamos que el diagnóstico tardara una década en llegar?"
Si está siendo constreñido para votar por Espriella y le exigen presentar foto del voto, tómela y luego destruya el tarjetón, diga que cometió un error, solicite al jurado un nuevo tarjetón y vote a conciencia.
¡Cójale la plata al tigre y vote por Cepeda!
Shakira hizo un show con los tigres de Zootopia, película en la que ella actuó, y salieron las lumbreras de Iván Duque y María Andrea Nieto a decir que era un apoyo a su candidato.
No se deje engañar... Si hay un famoso en Colombia que odie a Abelardo es Shakira, vea por qué:
🚨 ¿De verdad creen que quienes defienden el mismo modelo que durante años tuvo a los colombianos haciendo filas eternas, esperando medicamentos y luchando por una cita médica van a solucionar la crisis de la salud? Colombia necesita cambios reales y poner a los pacientes en el centro del sistema, no regresar a un esquema que tantos problemas ha generado. #AbelardoSeRobaLaSalud
Uff quien habra sido el que hizo este video? Es una obra de arte y es de las mejores cosas hechas con IA y sin decir una sola palabra se entiende todo el mensaje. Es increible como hay gente que piense votar por ese tipo #QuéMiedoAbelardo
La semana pasada el profesor de la U. de los Andes, Salomón Kalmanovitz, había declarado su voto en blanco. Hoy, su columna "Cambié de opinión: votaré por Iván Cepeda" representa lo que miles de colombianos están viviendo: un despertar para defender la democracia de un personaje tan oscuro y vergonzoso como el "Abogado de la Mafia". Por favor, difundir masivamente.
https://t.co/VxHwdAItIP
De Niro: I hate to say it, but loving our country is starting to sound like an abused spouse saying they love their abuser.
I can’t love a country that starts stupid and inhumane wars, killing thousands of innocents and indirectly causing the deaths and suffering of millions more.
I can’t love a country that takes healthcare away from millions of people and uses that money to enrich their pals in the Trump-Epstein class.
I can’t love a country that sends out masked militias to shoot citizens in the streets, torture our neighbors, and separate families.
I can’t love a country that’s led by a racist, misogynist, xenophobic tyrant.
And let me just say it: I can’t love a country that’s led by Donald Trump and his sycophant Congress.
Parces, este niño le acaba de dar una clase magistral a todos esos abelardistas que le echan la culpa a Petro y a Cepeda por los 18.677 niños y adolescentes reclutados por las FARC por más de 45 años. Mejor no les quito tiempo y véanlo, serán los casi 3 minutos mejor invertidos en el día de hoy.
Y si lo hacemos mega viral y lo subimos a todas las redes de cada uno de nosotros?
@maria_j_luque Estaba viendo un reel y me salió un mensaje de log in y me envió a la cuenta secundaria y no he podido volver a loggearme en mi cuenta principal
Con este testimonio debería ser suficiente para que ninguna persona con un alma buena vote por Abelardo De La Espriella.
Acá el señor explica porque votará por @IvanCepedaCast y sus argumentos son contundentes. Escúchenlo, se les van a salir las lágrimas pero valdrá la pena, lo prometo.
pd. Presidente @petrogustavo el pueblo te ama.🫰🏻
Reunión de padres.
Instituto público.
18:30.
Aula de tecnología.
Sillas incómodas.
Proyector que tarda más en encenderse que un adolescente un lunes.
Tema del día:
“Móviles y redes sociales en menores.”
La directora empieza:
—Estamos viendo más conflictos por grupos de WhatsApp, vídeos grabados en clase y cuentas falsas de Instagram.
Una madre levanta la mano.
—Yo lo tengo clarísimo. Hay que prohibir los móviles.
El padre de al lado asiente.
—Totalmente. Los niños están enganchados.
Todos muy firmes.
Muy responsables.
Muy “esto antes no pasaba”.
Hasta que suena un móvil.
El de la madre.
Lo coge.
Mira la pantalla.
Sonríe.
—Perdón, es mi hija.
La directora espera.
—Tiene 11 años.
—¿Y tiene móvil?
—Sí, pero solo para emergencias.
Emergencias.
Claro.
En la pantalla se ve el mensaje:
“Mamá, me das Robux?”
Emergencia humanitaria.
Nivel ONU.
La directora sigue:
—El problema no es solo el móvil. Es el uso sin control.
Otro padre interviene:
—Mi hijo no está enganchado. Solo ve vídeos para desconectar.
—¿Cuánto tiempo?
—No sé. Dos horitas.
—¿Al día?
—Bueno, entre semana. El finde más, porque se aburre.
Se aburre.
La gran tragedia moderna.
Antes un niño se aburría y acababa inventando una portería con dos mochilas.
Ahora se aburre y le entregamos un casino de dopamina con funda azul.
La tutora enseña varios casos.
Insultos en grupos.
Fotos sin permiso.
Burlas.
Audios.
Niños de 12 años hablando como adultos quemados por internet.
Una madre se indigna:
—Pero eso es culpa de las plataformas.
Sí.
De las plataformas.
Y de los algoritmos.
Y de China.
Y de Silicon Valley.
Y del capitalismo.
Todo menos de quien le compró un smartphone de 900€ a un niño que todavía pierde la chaqueta en educación física.
Entonces la directora dice:
—Proponemos que no traigan móvil al centro.
Silencio.
Del espeso.
Del que huele a contradicción.
La misma madre que pedía prohibición se echa hacia atrás.
—Bueno, tampoco nos pongamos extremos.
—¿Por qué?
—Porque yo necesito saber dónde está mi hija.
—Está en el instituto.
—Ya, pero necesito escribirle.
—¿Durante clase?
—Solo si es importante.
—¿Como los Robux?
Otro silencio.
Más bonito.
Más pedagógico.
El padre de las “dos horitas” se cruza de brazos.
—Prohibir no educa.
Ah.
La frase comodín.
“Prohibir no educa.”
Curioso.
Porque en casa tampoco educa nadie.
Solo cargan el móvil, pagan los datos y luego culpan al profesor cuando el niño no atiende.
La reunión termina.
Todos salen hablando de límites.
De salud mental.
De infancia robada.
De que “algo hay que hacer”.
En la puerta, la hija de la madre espera sentada en el suelo.
11 años.
Móvil en la mano.
TikTok abierto.
Auriculares.
Ni mira cuando su madre llega.
—Cariño, vámonos.
Nada.
—Cariño.
Nada.
La madre suspira.
—Es que está en una edad difícil.
No.
Está en una pantalla fácil.
Y ahí está el problema.
No son solo los móviles.
No son solo las redes.
No son solo los colegios.
El problema son adultos que quieren que el Estado prohíba lo que ellos no se atreven a limitar en casa.
Padres que piden mano dura en las reuniones…
y luego negocian con un niño de 11 años como si fuera un sindicato con abogado.
Resumen:
Quieres prohibir TikTok.
Perfecto.
Pero empieza por no usarlo como niñera.
Porque si tu hijo no puede cenar, esperar, aburrirse o mirar por la ventana sin una pantalla…
igual el algoritmo no entró en tu casa.
Igual lo invitaste tú.