A los dos años, mi mamá cayó a la casa "de visita" sin avisar.
Se quedó paralizada mirando el parque impecable, el quincho nuevo y a mi papá volviendo de andar en moto con los amigos, con cara de descansado y 10 kilos menos.
Le soltó un: "Te veo demasiado bien para alguien a quien le rompieron el corazón".
Y mi papá le respondió: "No me rompiste el corazón, me devolviste los fines de semana".
Pones la respuesta fácil aunque lleves razón. Sin embargo, creo que es importante plantearse que es complicado ayudar a gestionar las emociones de unos niños en mitad de esta situación y que no sabemos lo que piensa en casa