El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.
Luli González busca marcas que la lleven a la final del Mundial: "¡Me vendí! Alguna empresa que quiera que sea la cara de su marca y me dé entradas para mí y para mi novia. Hago lo que me pidan, me pongo en bolas, hago 10 reels por día durante un mes, lo que quieran".