El tipo guardó las imagenes del tipo que odia en su celular, fantaseó con encontrárselo en Tinder, hizo realidad su fantasía con ChatGPT y luego lo publicó en su cuenta de Twitter. Hay gente que de verdad necesita ayuda urgente
Mismo modus operandi que en Argentina justo cuando ganaron los candidatos arrodillados al sionismo.
No puede ser más evidente, el que no lo vea es porque no quiere.