Piensen en este plan. Tal vez ingenuo.
Se llama: Plan Chocó.
Chocó es una de las tierras más ricas de Colombia: biodiversidad única, dos mares, ríos, selva, pesca, playas y una cultura inmensa.
Y solo tiene cerca de 600.000 habitantes: alrededor del 1% del país.
Por eso puede ser el gran símbolo de transformación nacional.
En Mexico, por ejemplo, una ciudad pequeña como Tulum, el turismo mueve decenas de miles de empleos(50k). Colombia debería construir una zona turística de clase mundial en el Pacífico chocoano: infraestructura hotelera, un aeropuerto internacional pequeño pero moderno, conectividad, seguridad, salud, deporte, educación y Estado presente.
Pesca deportiva. Avistamiento de ballenas. Playas. Selva. Gastronomía. Turismo de lujo y de naturaleza, bien hecho y con la comunidad local como protagonista.
Concentrar recursos, ejecución y liderazgo durante doce años hasta lograr una victoria visible.
Luego vendrán La Guajira, Nariño, otras regiones olvidadas. Pero primero Chocó. Solo foco en un departamento a la vez.
Una región que por décadas fue símbolo de abandono se convierte en un caso de éxito, se cae la idea de que Colombia está condenada al victimismo eterno. Se caen todas las ideas de izquierda, como un dominó.
@cdlopezc1@neaqesestoooo Vaya, eres experto en las artes excrementales y ahora también en economía para dictaminar qué mueve la economía de la mejor ciudad de Colombia.
@eldelasnueve@MrsLoreta ¿Supongo que te refieres a “líderes” como Petro? Si su discurso hubiera sido coherente con su ejecución, créeme que no estuviéramos en esta situación.
Que los criminales tienen preferencias políticas es obvio y peligroso, como lo denunciamos muchos.
Pero que el “voto fusil” fue Cepedista y decisorio no se sostiene en ningún análisis estadístico riguroso.
La coacción armada no fue Cepedista ni fue decisoria, a diferencia de la de los paramilitares en favor del uribismo entre 1997 y 2006.
Los invito a consultar los análisis serios de @miweintraub83@jpjaramillo25@parescolombia@moecolombia al respecto, y mis propios estudios sobre parapolitica.
En cambio, la votación de las regiones más pobres y fronterizas pidiendo, casi que clamando por inclusión política, económica y social, en vez de plomo y glifosato, que es la receta eterna de la derecha, si es sistemática y consistente desde 2016.
Cuando ese clamor regional conecta con mayorías urbanas, especialmente en Bogotá, se consolida una coalición progresista y pacifista decisoria, como en 2022, pero cuando se fractura, como en 2026, no alcanza las mayorías necesarias.
El abandono y la arrogancia de @petrogustavo con Bogotá lo ha pagado caro el progresismo y el país. Su absurda confrontación con el Metro, su descuido total de la seguridad y su corrupción gubernamental general y en particular en el sistema de salud, es algo que le hizo perder casi 6 puntos de apoyo en Bogotá a Cepeda en 2026 respecto de Petro en 2022. Tanto va el cántaro al agua hasta que al fin se revienta.
@smoelno Estos desconocen la forma de interactuar hoy en día.
Por algo será que, en las últimas semanas, la campaña de Cepeda se tomó fuerte las redes sociales, solo que no lo entendió muy tarde.