Trabajar en proyectos futuros cuando el presente es bestialmente incierto provoca una ansiedad del carajo. Por una parte la felicidad y la ilusión, por otra el miedo y las dudas.
Este comienzo de curso está siendo una montaña rusa.
Los colores del horizonte, o el horizonte sin colores.
No importa el lugar, sino los ojos que acompañan. Y por más que miro la foto, no veo mar, sino magia. (...) Apuesto por la magia de septiembre que está a punto de estallar.
Antes de dormir hay que leer o escribir, aunque sólo pienses.
Llevo un tiempo conformándome con leer lo que tú me cuentas, y satisfecha con lo que yo te escribo. No creo que sólo sea eso, pero es motivo para no quedar en el olvido lo que empieza con miedo y continúa con risas.