Acabo de escuchar la expresión más castiza, rencorosa y elegante a la vez que he oído en mi vida: ya quisieras saber tú todo lo que a mí se me ha olvidado.
a veces es un «te extraño», pero Camus dijo: «tengo ganas de tu cara, de tus gestos, de tu boca, de todo lo que me hace amar la vida. no sé qué pasa, pero tengo una inmensa necesidad de ti, una necesidad que me quema»
me encantó cuando leí a alguien decir que debería existir el opuesto del suicidio: una palabra para reconocer el momento en el que una persona decide, de forma abrupta, comenzar a vivir