¿Con quién os disculpáis?
¿Quienes os entienden?
No son unas disculpas, es una tomadura de pelo.
Primero me humillasteis, después os reísteis y ahora protegéis a la agresora y me ninguneáis obviando mi nombre y mis apellidos. Es un machaque constante y una agresión sin límites.
Anoche en un programa "familiar" fui humillada nuevamente por mi aspecto físico.
El presentador me señaló, una señora me insultó y el resto de la mesa se rió ante esta violencia que se ejerció desde un plató.
No fue en un callejón, fue en la tele.
No eran hormigas, eran ratas.