Debemos desarrollar la capacidad de reconocer el valor intrínseco del otro no por lo que me aporta, sino por ser quien es, una persona digna de ser amada.
¿Qué cosa tan rara es esta? Me siento triste, sí, de que México haya quedado eliminado, pero no triste-triste. Triste con una sonrisa, cosa que en ninguno de mis 9 Mundiales vividos me había pasado.