pocas cosas son tan de cogido y teatrero como ir a festejar al obelisco despues de perder una final, quedate en tu casa y llamate a silencio que esto es argentina esto no es mexico PAYASO
El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.
🇦🇷3️⃣⚽️2️⃣🇪🇬 | MUNDIAL 2026: Hossam Hassan, Director Técnico de Egipto: "Diré lo que pienso sin importar las consecuencias, este fue claramente un partido amañado y todo el mundo lo vio. Y quiero decir una cosa más, si quieren tanto que Argentina gane, ¿por qué llaman a todos a venir y participar?"
Una Libertadores afuera en repechaje, sin entrar a la siguiente y ahora afuera en fase de grupos. Rotundo fracaso dirigencial en Boca. Subestimando constantemente el puesto del DT, armando planteles medio pelo y sin mostrar preocupación alguna por la situación. Club a la deriva y sin señales de solución a corto plazo.
Cuando les pregunten si la plata les da la felicidad acuerdense de este ejemplo:
La persona mas rica de nuestro pais riendose de una jubilada que no le alcanza para los remedios
Un descenso dura, como poco, un año. Semana tras semana te das cuenta de que estás jugando en la B. Cada vez que miras el calendario te ves en la B. Y el mes o los dos meses previos al descenso son horribles porque pierdes una y otra vez, lo ves venir y no te puedes quitar ese miedo de la cabeza. Perder una final es mucho menos doloroso. En primer lugar, el camino hacia esa final está lleno de alegrías porque vas superando rondas. No hay miedo, sino ilusión. En segundo lugar, la revancha llega rápido y más pronto que tarde volverás a enfrentarte a ese equipo y a ganarle. En tercer lugar, no es lo mismo pelear por ser el mejor, sabiendo que en el peor de los casos vas a ser el segundo mejor de todos, que pelear por no ser el último. Un descenso es una mancha imborrable para un club grande. Perder una final, contra quien sea, no es ninguna mancha. Es un sobresaliente al que le ha faltado solo un par de detalles para ser matrícula de honor.
Gary Medel lo cagó a puteadas al pibe Delgado enfrente de todo el mundo y ahora está corriendo atrás de la pelota porque no se la puede sacar.
Todo vuelve, chileno hijo de puta.