A petition to kick Argentina from the #FIFAWorldCup gathered over 23 million signatures from across 170 countries... almost breaking a Guinness World Record for the most signatories to a petition (24,319,181) 😅
The petition was closed with a thank-you note after Spain eliminated Argentina in the final.
Recomiendo leer (y compartir) el informe Ruta de la Ayuda de @NoMasGuiso donde queda documentado que, durante las primeras 24 horas posteriores al doble terremoto, el (inexistente) Estado apenas había desplegado el 12,6% de su capacidad máxima de respuesta. A las 48 horas, solo el 34,6%. El mayor despliegue llegó... dieciocho días después, cuando la ventana para salvar vidas ya era muy pequeña.
El informe también desmonta otro relato oficial. De las 19.861 personas que lograron sobrevivir, cerca de dos tercios fueron salvadas por la propia ciudadanía mediante autoevacuación, ayuda vecinal, voluntarios y rescatistas extranjeros. El 83% de esos rescates ocurrió durante las primeras 48 horas, precisamente cuando la respuesta estatal seguía siendo dramáticamente insuficiente. Lo vimos todos. Lo sabemos todos. El chavismo, cuando desplegó a parte de sus "funcionarios", solo comenzó a obstaculizar.
Si vamos a las comparaciones con otros países da mucho dolor y rabia: Chile, tras el terremoto de 2010, había desplegado cerca del 71% de su capacidad de búsqueda y rescate en las primeras 48 horas. Turquía superaba el 60% luego de los sismos de 2023. Incluso Haití, un país con muchísimos menos recursos que Venezuela y destrozado, alcanzó alrededor del 40%. Venezuela, en cambio, como ya vimos, llegó apenas llegó al 34,6%.
El informe también evidencia enormes inconsistencias en las cifras oficiales. Mientras el régimen hablaba de apenas 856 edificaciones afectadas, evaluaciones independientes mediante imágenes satelitales identificaban daños que iban desde más de mil hasta decenas de miles de estructuras, dependiendo de la metodología utilizada. Incluso las propias cifras oficiales de heridos y damnificados cambiaban de un día para otro sin explicación pública.
El terremoto encontró un país previamente desmantelado (aun cuando el chavismo ha administrado los mayores ingresos de nuestra historia). Antes del sismo, apenas cuatro de cada diez quirófanos estaban operativos, más del 70% de los hospitales carecía de insumos quirúrgicos suficientes y la red nacional de monitoreo sísmico había sido reducida a una mínima parte de la que Venezuela llegó a tener.
El informe estima daños físicos por unos 37.000 millones de dólares y necesidades de reconstrucción de entre 12.000 y 20.000 millones (o sea, menos de lo que robó Tareck El Aissami en la estafa cripto). La reconstrucción será una tarea enorme, pero también un enorme desafío de transparencia. Después de 27 años de saqueo sistemático, ningún dólar destinado a las víctimas puede quedar bajo control de quienes destruyeron la capacidad del Estado para protegerlas.
Las tiranías que también son cleptocracias y kakistocracias, como la chavista (y hoy rodriguista) pueden aparentar fortaleza mientras reprimen, pero cuando llega una emergencia real queda expuesta su verdadera naturaleza: son aparatos eficaces para controlar a la sociedad mediante la fuerza, pero profundamente incapaces de protegerla.
El desastre natural ocurrió el 24 de junio. El desastre institucional lleva décadas. Y para cambiar esto último, lo primero que se debe hacer, es ponerle fin al régimen de los bárbaros que acabaron con todo.
𝐄𝐥 𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐧𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫: 𝐌𝐚𝐫í𝐚 𝐂𝐨𝐫𝐢𝐧𝐚 𝐌𝐚𝐜𝐡𝐚𝐝𝐨 𝐲 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐥𝐢𝐠𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚
Por Elizabeth Sánchez Vegas
Hay una pregunta que un país traumatizado casi nunca se atreve a hacerse, porque la respuesta lo obliga a desconfiar de sus propios reflejos: ¿y si lo que llamamos liderazgo, esa presencia que exige aparecer en cada mesa, opinar de cada cosa, disputar cada metro de terreno, fuera, en realidad, una forma elegante de la ansiedad? Venezuela aprendió durante veintisiete años a leer el poder de una sola manera: como ocupación. El chavismo lo invadió todo, no dejó rincón sin colonizar, y nos enseñó, sin querer, una ecuación falsa que todavía cargamos en el cuerpo: estar es mandar, y no estar es perder. Es bajo esa lente averiada que algunos hoy miran a María Corina Machado y creen ver una ausencia donde lo que hay es una de las decisiones más lúcidas que ha tomado un liderazgo opositor en un cuarto de siglo.
Los griegos, que pensaron casi todo antes que nosotros, tenían dos palabras para el tiempo. Chronos era el tiempo del reloj, el que avanza parejo y se gasta minuto a minuto. Kairós era otra cosa: el instante oportuno, el momento exacto en que una acción se vuelve irreversible y fecunda, el segundo en que la flecha debe soltarse. La política venezolana ha vivido enferma de chronos: la urgencia de llenar cada hora, la compulsión por el titular diario, la confusión entre movimiento y avance. María Corina parece haber entendido lo que pocos: que su tarea no es habitar el chronos de las mesas técnicas, sino custodiar el kairós del pueblo, ese momento todavía por llegar en que millones podrán, por fin, decidir sin miedo. Y ese momento no se anticipa con presencia; se protege con contención.
Conviene nombrar con precisión lo que está ocurriendo, porque ahí se esconde la trampa. El trabajo que hoy se adelanta para reconstruir el árbitro electoral es de ingeniería institucional: diagnosticar y sentar las bases de un Consejo Nacional Electoral creíble, con un horizonte que las partes han señalado de manera referencial hacia el cierre del año, procesos por naturaleza dinámicos, cuyos plazos se ajustarán a la realidad sobre el terreno. Es una tarea técnica, necesaria y, sobre todo, distinta del plano político. Y fue la propia Dinorah Figuera, que hoy encabeza ese trabajo, quien trazó la línea sin ambigüedad: "María Corina es la líder", dijo, mientras se reservaba para sí la institucionalidad. Esa frase no es un gesto de cortesía. Es la cosa más anti-chavista que se ha hecho en años: separar las funciones para que ninguna las contamine todas. El régimen jamás supo distinguir entre el árbitro y el jugador, entre el Estado y el partido, entre la institución y el caudillo. Que hoy alguien construya el árbitro mientras otra persona guarda la legitimidad popular no es una grieta: es la primera lección de república que este país ensaya en mucho tiempo.
Y sin embargo, hay quienes, incluso desde la propia oposición, insisten en leer "tensión", "rifirrafe", "desplazamiento". Es ahí donde uno quisiera detener el reloj y preguntar, con cariño y con cansancio, ¿y todavía no aprendimos a ver las cosas como son? Porque conviene decirlo con todas sus letras: el chavismo está políticamente muerto. No lo resucitarían la dolarización, ni la reparación del sistema eléctrico, ni siquiera, y lo digo sin metáfora, que clonaran al mismísimo Chávez. Esa derrota es definitiva. Pero un cadáver político todavía puede ganar una batalla: la de los espejos. Privado de la fuerza para dividir a la oposición, el régimen apuesta a su última arma, que es comunicacional, urdida en la cocina de los Jorge Rodríguez: que seamos nosotros mismos quienes convirtamos cada avance en una nueva pelea interna. Cada vez que un periodista titula "tensión" lo que es especialización de roles, le entrega gratis al chavismo la tijera con la que ya no puede cortar por su cuenta. Hace, sin cobrar, el trabajo que el enemigo perdió la capacidad de hacer.
Hay aquí, además, una verdad psicológica incómoda. La sociedad venezolana viene de demasiadas traiciones, y la traición deja una secuela: nos volvió incapaces de confiar en la paciencia. Asociamos la espera con el engaño, el silencio con la rendición, la contención con la cobardía. Es un sesgo comprensible, casi una cicatriz. Pero el liderazgo que de verdad cierra ciclos históricos no funciona alimentando esa herida, sino sanándola con el ejemplo. La madurez, en una persona y en un país, se mide en la capacidad de diferir: de no consumir hoy el capital que se necesitará intacto mañana. María Corina no está gastando su autoridad en la trinchera técnica porque entiende algo que el Tao enseñó hace milenios con la imagen de la rueda: lo que hace girar la rueda no son los rayos, sino el vacío del centro. El eje no se mueve. Por eso todo lo demás puede moverse. Ella es ese centro inmóvil, y su quietud no es falta de fuerza: es la condición misma del movimiento ajeno.
María Corina no está ausente del proceso: está presente en la única dimensión que le corresponde, la de quien encarna la esperanza concreta de millones que ya no creen en árbitros comprados ni en resultados anunciados de antemano. El estandarte no se usa para cavar trincheras; se guarda limpio, en alto, para el día de la marcha. Su silencio de hoy no es mutismo: es el silencio que en la música sostiene la nota siguiente, el reposo del que depende que el acorde, cuando llegue, suene entero.
Por eso pido, contra el ruido, una virtud impopular: paciencia. Del 3 de enero a hoy no han pasado ni seis meses. No son cinco años. No se desmonta en cinco meses el escombro acumulado de veintisiete. Nadie le exige a la semilla que dé fruto la semana en que se siembra; el que arranca la planta para ver si la raíz creció mata la cosecha. Hay un tiempo para construir el árbitro y un tiempo para que el pueblo lo use; un tiempo de ingeniería silenciosa y un tiempo de voluntad estruendosa. Confundirlos es el viejo vicio de querer todo el reparto de luces a la vez.
Cuando por fin llegue ese día, el día en que los venezolanos puedan elegir sin trampas, María Corina Machado no llegará gastada. Llegará intacta: con la autoridad de quien supo esperar. Esa es la verdadera medida de su liderazgo en esta hora, una inteligencia serena, casi monástica, que ya está marcando la diferencia entre cerrar este capítulo o repetir, una vez más, los errores de siempre. Esperen. Confíen. La flecha aún no se suelta, pero ya está tensada y apunta, por primera vez en mucho tiempo, hacia casa.
📌Cinco meses de vigilia, asfalto y engaños. Tras la falsa promesa de una Ley de Amnistía y el supuesto "cierre" de El Helicoide, las familias de los presos políticos han trasladado su lucha a la Embajada de EE. UU. en Caracas.
Organizaciones defensoras de derechos humanos contabilizan que más de 500 personas siguen tras las rejas por motivos políticos
No se moverán hasta ser recibidas por John Barrett. 🇻🇪 #Libertad #presosPolíticos #Venezuela #eeuu
.@realDonaldTrump Sacrificing the well-being of everyday Venezuelans to benefit the old mafia's hand-picked oil ventures is not a "good deal"—it’s a time bomb. 🇺🇸 needs a Legitimate Democratic Government for massive, secure investments. #EleccionesYa
Leaving Maracaibo, Maturín, and Lechería in the dark for up to 7 hours to feed oil wells run by corrupt insiders destroys 🇺🇸 credibility. .@marcorubio: Venezuelan oil needs real legal legitimacy, not backroom deals with criminals. Elections now! #VenezuelaLibre
.@realDonaldTrump .@marcorubio In Venezuela, people are stripped of electricity just to power the shady oil businesses of "bolichicos" and their cronies. Is this the "stability" 🇺🇸 is backing? Without free elections, you are just funding mafias. Demand elections now! #Venezuela
.@realDonaldTrump Sacrificar el bienestar del venezolano común para beneficiar los pequeños negocios petroleros de la vieja mafia no es un "buen trato", es una bomba de tiempo. 🇺🇸 necesita un Gobierno Demócrata Legítimo para invertir en grande y seguro. #EleccionesYa
Dejar a Maracaibo, Maturín y Lechería hasta 7h sin luz para alimentar pozos operados por corruptos destruye la credibilidad de 🇺🇸. .@marcorubio: el petróleo venezolano necesita legitimidad jurídica real, no pactos bajo la mesa con criminales. ¡Elecciones ya! #VenezuelaLibre
.@realDonaldTrump .@marcorubio En Venezuela le quitan la luz al pueblo para dársela a dedo a los negocios oscuros de los "bolichicos" y sus cómplices. ¿Esa es la "estabilidad" que apoya 🇺🇸? Sin elecciones libres solo financian mafias. ¡Exijan elecciones ya! #Venezuela
𝐋𝐚 𝐨𝐩𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐦á𝐬 𝐜𝐚𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐫𝐞𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐕𝐞𝐧𝐞𝐳𝐮𝐞𝐥𝐚 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐫𝐚𝐫 𝐥𝐨 ú𝐧𝐢𝐜𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐭𝐞𝐧í𝐚: 𝐥𝐚 𝐫𝐚𝐳ó𝐧
Durante meses, una red financiada desde París, Mar-a-Lago y Wall Street trabajó para destruir la línea dura y marginar a quienes se negaban a negociar con Maduro. Fracasaron. Y el expediente que lo prueba acaba de salir a la luz.
Por Elizabeth Sánchez Vegas
𝑯𝒂𝒃í𝒂 𝒖𝒏𝒂 𝒔𝒐𝒍𝒂 𝒎𝒂𝒏𝒆𝒓𝒂 𝒅𝒆 𝒔𝒂𝒃𝒆𝒓 𝒒𝒖𝒊é𝒏 𝒕𝒆𝒏í𝒂 𝒓𝒂𝒛ó𝒏 𝒔𝒐𝒃𝒓𝒆 𝑽𝒆𝒏𝒆𝒛𝒖𝒆𝒍𝒂. 𝑬𝒔𝒑𝒆𝒓𝒂𝒓. 𝒀 𝒆𝒍 𝒗𝒆𝒓𝒆𝒅𝒊𝒄𝒕𝒐 𝒂𝒄𝒂𝒃𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒍𝒆𝒈𝒂𝒓, 𝒏𝒐 𝒆𝒏 𝒖𝒏 𝒅𝒊𝒔𝒄𝒖𝒓𝒔𝒐, 𝒏𝒐 𝒆𝒏 𝒖𝒏𝒂 𝒅𝒆𝒄𝒍𝒂𝒓𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝒅𝒊𝒑𝒍𝒐𝒎á𝒕𝒊𝒄𝒂, 𝒔𝒊𝒏𝒐 𝒆𝒏 𝒖𝒏 𝒆𝒙𝒑𝒆𝒅𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒃𝒃𝒚 𝒄𝒐𝒏 𝒎𝒐𝒏𝒕𝒐𝒔, 𝒏𝒐𝒎𝒃𝒓𝒆𝒔 𝒚 𝒕𝒓𝒂𝒏𝒔𝒇𝒆𝒓𝒆𝒏𝒄𝒊𝒂𝒔 𝒃𝒂𝒏𝒄𝒂𝒓𝒊𝒂𝒔.
El reportaje de Politico publicado hoy no es solo un escándalo político. Es algo mucho más significativo: es la prueba documental de que María Corina Machado tenía razón. No de forma aproximada. No en términos generales. En cada punto, en cada año, en cada momento en que la llamaron radical, intransigente, poco pragmática o inconveniente.
Lo que el reportaje revela, con nombres y cifras, es que detrás de cada voz que pedía “diálogo”, “negociación” o “realismo” frente a Maduro había una cadena de intereses económicos. Una firma de lobby en París, Forward Global, cobró $422,000 para montar una campaña mediática dentro de la Casa Blanca. Por cada post en redes sociales, pagaban $15,000 a influencers conservadores como Ryan Fournier y Juanita Broaddrick. Se compraron artículos de opinión en Fox News. Se contrató a Laura Loomer para atacar a Mauricio Claver-Carone. Y detrás de todo estaba Harry Sargeant III, empresario petrolero, miembro de Mar-a-Lago, socio de negocios de Delcy Rodríguez, cuya licencia de petróleo venezolano dependía de que la presión máxima contra Maduro desapareciera.
No eran idealistas con otra visión. Eran operadores con chequera. Y la persona que se interponía en su camino, la que llevaba años diciendo exactamente lo que el expediente prueba, era María Corina Machado. La pregunta que hay que hacer en público es esta: ¿cuántos de los que la atacaron estaban en esa cadena, directa o indirectamente?
La historia de esta vindicación empieza mucho antes del reportaje de Politico. Empieza cada vez que alguien la atacó por ser “demasiado dura.” Cada artículo que la describía como un obstáculo para la paz. Cada analista que le recomendaba “moderase.” Cada vez que la palabra “pragmatismo” se usaba como arma contra ella.
Hoy sabemos que ese pragmatismo tenía precio de mercado: $15,000 el post. $422,000 la campaña. Precios de catálogo para destruir la credibilidad de una mujer que no tenía nada detrás, solo convicción y veinte años de haber dicho lo mismo.
Ellos tenían una firma de lobby en París, $15,000 por post para influencers conservadores, jets privados a Caracas, artículos comprados en Fox News, acceso a Mar-a-Lago y relaciones directas con Delcy Rodríguez. Ella tenía once meses escondida en Venezuela, sin pasaporte, sin sueldo de nadie, sin lobby, sin firma, sin jet. Una medalla Nobel como único capital diplomático. Y la razón como único recurso. ¿Quién representa a Venezuela, el que cobra por defenderla, o la que pagó por ella con su libertad?
La operación estaba bien diseñada. El argumento central que Forward Global y sus clientes instalaron en medios conservadores era el de los “intereses energéticos de Estados Unidos”: si se aplicaba presión máxima a Venezuela, China ocuparía ese espacio. Era un argumento que sonaba estratégico, pragmático, casi patriótico. Y era, en esencia, el mismo argumento que el chavismo hubiera querido que circulara en Washington.
Funcionó durante meses. Grenell fue a Caracas. Se habló de acuerdos. Las sanciones parecían negociables. Y María Corina Machado seguía escondida en Venezuela, arriesgando su vida, insistiendo en que no había nada que negociar.
Rubio resistió. Claver-Carone resistió. Y cuando la red finalmente entendió que la línea dura no iba a ceder, uno de sus operadores escribió en un reporte interno: “esto se acabó.” Tenía razón, pero no en el sentido que esperaba.
𝑷𝒂𝒈𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒊𝒏𝒇𝒍𝒖𝒆𝒏𝒄𝒆𝒓𝒔. 𝑪𝒐𝒎𝒑𝒓𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒂𝒓𝒕í𝒄𝒖𝒍𝒐𝒔. 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒍𝒐𝒃𝒊𝒔𝒕𝒂𝒔. 𝑭𝒊𝒏𝒂𝒏𝒄𝒊𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒏𝒂𝒓𝒓𝒂𝒕𝒊𝒗𝒂𝒔. 𝒀 𝒇𝒓𝒂𝒄𝒂𝒔𝒂𝒓𝒐𝒏. 𝑳𝒂 𝒐𝒑𝒆𝒓𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝒎á𝒔 𝒄𝒂𝒓𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒉𝒊𝒔𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂 𝒓𝒆𝒄𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂 𝑽𝒆𝒏𝒆𝒛𝒖𝒆𝒍𝒂 𝒏𝒐 𝒑𝒖𝒅𝒐 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒓𝒂𝒓 𝒍𝒐 ú𝒏𝒊𝒄𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒍𝒍𝒂 𝒕𝒆𝒏í𝒂: 𝒍𝒂 𝒓𝒂𝒛ó𝒏.
El 3 de enero de 2026, fuerzas militares estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Caracas. Sargeant no tenía su licencia. Grenell había sido marginado. Forward Global había concluido su participación en la campaña. Laura Loomer seguía escribiendo en X, pero nadie le prestaba atención en la Casa Blanca. Y María Corina Machado, la que no tenía lobby, la que no tenía jet, fue recibida en almuerzo privado por Donald Trump en la Casa Blanca el 15 de enero. Doce días después de que el régimen que ella combatió durante veinte años perdiera a su líder.
Y para que no quedara duda de quién ganó esta batalla, el propio Donald Trump salió públicamente a desautorizar a Sargeant en Truth Social: “No tiene autoridad, de ninguna manera, forma o modo, para actuar en nombre de Estados Unidos.” El hombre que gastó millones para tener acceso al poder fue repudiado por ese mismo poder ante el mundo entero.
En marzo fue recibida por segunda vez, con Trump, Rubio y Susie Wiles, para presentar su hoja de ruta para la transición democrática venezolana. La citaron para una tercera reunión. Nadie la había contratado para estar ahí. Nadie le había pagado $15,000 por su posición. Entró por la puerta principal con su nombre y su Nobel, a la misma Casa Blanca que Sargeant intentó comprar por la puerta trasera con Grenell, y que Susie Wiles le cerró en la cara.
Hay quienes leen el Manifiesto de Panamá, la propuesta que MCM presentó el 28 de mayo desde Panamá, como una señal de debilidad. Como una concesión al chavismo residual. Se equivocan. El Manifiesto no es una negociación. Es una trampa elegante tendida con precisión quirúrgica: obliga al gobierno interino de Delcy Rodríguez a decir públicamente si acepta o rechaza elecciones libres con observación internacional, candidatos sin restricciones y autoridades electorales neutrales, exactamente lo que el régimen más teme. Si aceptan, Venezuela gana. Si se niegan, y se van a negar, el mundo entero sabrá exactamente quiénes son. MCM no está cediendo. Está poniendo por escrito la condena que el régimen va a firmar con su propio rechazo.
Ese movimiento, paciente, inteligente, sin concesiones reales, es exactamente el mismo que ha definido su carrera entera. No gritó. No negoció. No cedió. Esperó. Y documentó. Y esperó más.
Veinte años de eso. Veinte años de que le dijeran que estaba equivocada. Veinte años de operaciones millonarias para convencer a Washington de que ella era el problema. Y hoy, en junio de 2026, con Maduro preso en Nueva York, con Sargeant sin licencia, con Forward Global disuelto, con Grenell marginado, María Corina Machado está viva, libre, con el Nobel como su único pasaporte y una agenda en la Casa Blanca."
𝑬𝒍𝒍𝒐𝒔 𝒕𝒆𝒏í𝒂𝒏 𝒕𝒐𝒅𝒐 𝒆𝒍 𝒅𝒊𝒏𝒆𝒓𝒐. 𝑬𝒍𝒍𝒂 𝒕𝒆𝒏í𝒂 𝒍𝒂 𝒓𝒂𝒛ó𝒏. 𝑮𝒂𝒏ó 𝒆𝒍𝒍𝒂.
Fuentes: Politico, The Intercept, Washington Post, Infobae, La Gran Aldea.
#Venezuela 🇻🇪 @Isaofebre : Their father taught them to not respect human beings, to deprive innocent people of their freedom, to violate Human Rights..
On the ground, William Niehouse (kidnap victim)
Pointing a military weapon at him, Jorge Antonio Rodríguez, kidnapped and terrorist … the father of Delcy and Jorge Rodríguez who are part of the interim Trump approved administration in Venezuela 🇻🇪
#20abril/🇻🇪 Alianza por la Energía
María Corina Machado respalda la estrategia de Gente del Petróleo para estabilizar y modernizar el sector petrolero venezolano. Nuestro Plan concebido por más 120 especialistas de GdelP ya integra el proyecto Venezuela Tierra de Gracia, clave en la reconstrucción nacional.
#Venezuela #GdelP #TenemosLaEnergiaParaElCambio
#22abril/Hoy, Día de la Tierra, honramos al planeta con acciones y respeto🌍 La industria energética se transforma en silencio, modernizando procesos y buscando ese equilibrio preciso a través del reciclaje y la producción bondadosa🌱 Aunque los cambios no siempre se ven, son reales. El reto ahora es educar y crear conciencia para proteger lo que nos da vida. ¡Cuidemos nuestro hogar!
🌏¡Gente del Petróleo! Tenemos la energía para el cambio.
#Diadelatierra #tierra #planeta #proteger @ElNacionalWeb@EfectoCocuyo@OverBlog
En estos días he asistido a un par de encuentros con @MariaCorinaYA en Madrid, y he tenido la ocasión de poder saludarla en persona.
Hay algunas cosas de ella que me han llamado mucho la atención. 🧵:
The Venezuelan people deserve REAL freedom, opportunity, security, stability and a livable wage — but Delcy Rodríguez has promised it all and delivered NOTHING. Sanctions on Delcy should be reimposed!
Enough of the delays and empty promises. Stop playing games to buy time. End the repression, stop using security forces against innocent Venezuelans, and FREE EVERY political prisoner — including those STILL behind bars despite the so-called “amnesty bill.”
The Venezuelan people are FED UP with a dictatorship that continues to violate their God-given rights. The United States is watching every move.
Estas imágenes lo dicen todo.
El abogado Carlos Chacín está en un estado de salud crítico.
Ante las solicitudes de medida humanitaria: silencio.
Tras la denuncia pública: amenazas de traslado a un penal.
Esto no es justicia. Es represalia. Es trato inhumano.
El mundo tiene que ver esto.
#SOSVenezuela #DDHH #Justicia
Hoy te presento a Carlos Chacín, un abogado venezolano preso en Venezuela desde finales de septiembre de 2024.
Fue testigo de mesa en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 —esas de las que aún no hay resultados oficiales— y denunció la presencia de colectivos y paramilitares en su centro de votación.
Funcionarios del Cicpc lo detuvieron el 28 de septiembre de 2024 en el peaje de Tazón (Caracas) y desde entonces está recluido en la sede de ese cuerpo de investigaciones en El Rosal.
Padece cáncer metastásico de pulmón (terminal), pero, a pesar de que su familia ha solicitado en repetidas ocasiones una medida humanitaria para arresto domiciliario o libertad condicional por razones de salud, no lo han concedido. Lo van a dejar morir en sus mazmorras.
¡Libertad para Carlos Chacín!