amo ese momento en el que estoy con mi gato y que estoy haciendole cariños y el a mi, me ronronea, me amasa y de pronto decide que es demasiada felicidad y me pega una mordida nomás para recordarme que amar también es sufrir.
Cancelado el domingo de bajón porque me acompañaron a ver Obsession por segunda vez y tomamos en el parque nacional cuando esa vara se veía como Silent Hill