Conducir el mismo coche durante más de 10 años es normal.
Usar el mismo teléfono hasta que se rompe y se descomponga es normal.
Llevar comida al trabajo todos los días es absolutamente normal.
Repetir la misma ropa y zapatos es muy normal.
Decir que no a cosas que no puedes pagar es muy normal.
Sé normal.
Que satisfacción romper un vinculo con alguien y no encontrarte con esa persona nunca más ni de casualidad, ni siquiera estando en el mismo lugar. Cuando el universo selecciona quien nunca más merece estar en tu camino.