No estoy de acuerdo con hablar de “leyes de amarre” que es propio de las leyes que dejó la dictadura. En el reajuste del sector público, lo que se establece es algo básico del derecho administrativo: las desvinculaciones deben ser fundadas, justificadas y no arbitrarias, tal como ha ratificado Contraloría.
Los cargos de confianza política cesan con las autoridades, pero esta polémica debiera servir para abrir una agenda seria de modernización del Estado, no para descalificar a los trabajadores públicos ni hablar de “parásitos” o motosierras.
@charovargas_ No es provida (apoya a una dictadura que mató a embarazadas y niños) no es pro familia (está en contra de las 40 horas y subir el sueldo mínimo, algo que beneficia directamente a las familias).