La Carrie de De Palma te hace entender su furia y hasta querer que se vengue, pero cuando lo hace no te deja quedarte con esa satisfacción. Se convierte en un monstruo sin dejar de ser la víctima de todo lo que le hicieron.
Un sacerdote debe tener entre 8 y 10 años de estudio en teología y filosofía para ejercer. Un imán, entre 5 y 8 años de estudios en teología y jurisprudencia.
Un pastor evangélico en cambio, debe tener dos meses de fianza del garaje.