@_R0SA_PARKS@cayetanaAT@el_pais ¿Porque los dejaron entrar, sin protección de la frontera? Las fronteras se defienden. El blindaje de La Mareta, la misma protección tiene que tener la frontera. Los habéis dejado entrar en 🐐
@cayetanaAT@el_pais NO ganó las elecciones - no pasa NADA
ES un traidor a España - no pasa NADA
Usa LA MARETA como propiedad privada - no pasa NADA
NO tiene presupuestos - no pasa NADA
Gobierna SIN consenso por Decreto - no pasa NADA
INVADEN España - 1 mes de vacaciones - no pasa NADA
@EUCouncil
@cayetanaAT@el_pais Lo que tiene que hacer es pedir a la UE, que se aplique el Reglamento de crisis por emigración. Que nos manden a FRONTEX, para reforzar la frontera. Ayuda, Ceuta está desbordada
Si alguien acá me tiene algún tipo de aprecio, les pido por favor que puedan orar por mi hijo Bizcocho, está malito en la clínica y mi corazón está a punto de romperse.
¡Gracias!
Sr. ministro: como veo que le falta información le recuerdo que Marruecos es un país que nace en 1956 y Ceuta y Melilla, para aquel entonces, llevaban cientos de años siendo españolas. ¿Seguimos viendo a Marruecos como inofensivo? ¿Seguimos aceptando despropósitos y amenazas? 🤮
@CubaOrtografia Nadie habla de la realidad de la revolución en Cuba. un horror!!! Nunca hacen nada mal los Comunistas. Lo de Cuba es increíble. Nunca pensé que era tan atroz
Las madres, sí, las madres, empujando a sus hijas, incluso menores de edad, a estar con extranjeros para mantener la casa. Eso era algo celebrado a nivel familiar y de barrio. Tengo ejemplos concreto de lo que escribo.
No hay mayor pudrición social que ver el jineterismo y el proxenetismo como logros y éxitos.
«Fulana enganchó un yuma» era una frase recurrente. «¿Viste eso? La hija más chiquita de Marlén se empató con un español. Le dobla la edad, pero, niña, ella está de lo mejor. Fue a Varadero. Y la vi bajarse de un tur con tremenda pinta y una pila de jabas de la shopping».
La prostitución es un fenómeno mundial, sin distinción de clases sociales o sistemas políticos e ideológicos. Es, además, en ese cliché que odio, «la profesión más vieja del mundo». Pero en Cuba llegó a niveles insospechados y a ser una forma de vida hasta para muchas personas que, de día, mantenían otro estatus social y profesional.
El resto del mundo, tan acostumbrado a asimilar todas las mentiras salidas de la revolución cubana, también se tragó la idiotez dicha por Fidel Castro de que las prostitutas cubanas eran las más educadas del planeta porque muchas eran universitarias. Falso. Totalmente. Y, dicho sea de paso, ¿eso sería algo para celebrar?
Las jineteras cubanas podían ser universitarias, amas de casa, trabajadoras, pero también, y en grandísima escala, menores de edad, jovencitas. Yo llegué a ver con mis ojos a niñas de 11-12 años en la rotonda del Coney Island, en Playa, saliendo de Quinta Avenida, que se ofrecían a tener sexo contigo o «darte una chupaíta» por cinco CUC. De 11-12 años. Tuve vecinas que llegaban a la casa con un viejo casi inválido, pero con pasaporte extranjero. Y tuve vecinas que eran más nombradas que el médico del barrio porque «la partieron con su yuma, un muchacho joven y bien parecido, y empresario, porque les enseñó una pila de tarjetas de crédito».
Las historias serían interminables. Ni los americanos antes de 1959, como repiten los loros idiotizados, ni el mismísimo Epstein, aunque suene exagerado, y no lo es, lograron hacer de ningún sitio lo que sí hizo el hijo de puta de Fidel Castro con Cuba: convertir un país en centro mundial de la pedofilia, del sexo barato, del turismo sexual. Ya no solo eran viejos insingables de Canadá, España, Italia, Alemania... también había políticos, intelectuales, músicos, artistas.
Simone de Beauvoir.
Jean-Paul Sartre.
Gabriel García Márquez.
Ana Belén y Víctor Manuel.
Chico Buarque.
Michelangelo Antonioni.
Eduardo Galeano...
¡Yo me cago en tu revolución!
Bruselas insiste en que los ilegales deben volver a Marruecos y confirma que Sánchez no ha pedido ayuda a Frontex https://t.co/6bilrGPfXO a través de @libertaddigital
«Si no fuera por la revolución serías limpiabotas», otra de las frases que me repetían en la infancia, obligándome a dar gracias a Fidel Castro porque yo, siendo negro, no habría podido estudiar.
Resulta que quienes más lo decían eran mis profesores, que parece que nunca vieron el color de la piel de Fulgencio Batista ni el color de tantos senadores, concejales, alcaldes y funcionarios cubanos en la República.
Además, siempre aparecía esta otra: «En Estados Unidos a los negros se los comen los perros». El nivel de incultura, idiotez y comepingancia de los cubanos acólitos del régimen, sobre todo entre 1960 y 1990, era abismal. Gente que no había salido de su municipio afirmando que Cuba era el mejor país del mundo, y aplaudiéndole cada mojón fallido al esperpento que destruyó hasta la vergüenza del cubano.