Celebra a tus amigas por todo.
No solo por el compromiso o por el embarazo.
Celebra a la amiga que finalmente salió de un matrimonio tóxico, la que decidió no ser mamá, la que adoptó un perro, la que empezó una empresa, la que se mudó sola, la que migró y la que se cambió de carrera o regresó a estudiar.