—Uno... Dos... ¡Tres!
A la señal de Urbano, el cochero, situado junto a los caballos que tiraban del carruaje, tiró de las riendas de los animales mientras desde la parte de atrás del vehículo señor y lacayo empujaban con todas sus fuerzas. Pese a sus esfuerzos, la rueda del +
@DR3BELKING ningún asaltante.
—Lamento mucho haberle abordado de esta manera y sobre todo sin mediar presentación previa, pero me temo que es nuestra única esperanza. Dígame, ¿hay algún pueblo más adelante donde podamos encontrar un carpintero que arregle el eje o debemos volver sobre +
húmedo por el sudor le caía revuelto sobre la frente. «Menudo aspecto para un diplomático», pensó, pero ya nada podía hacer al respecto. El jinete estaba al caer.
—Buen día, mein Herr —saludó el veneciano—. Que Dios le guarde.
austríaco de paseo por sus tierras.
De súbito, el veneciano deseó estar un poco más presentable. Se había desecho de la casaca y el chaleco hacía un rato y estaba en mangas de camisa, arremangado hasta los codos; sus calzas blancas estaban cubiertas de barro y el cabello +
◦ Su primer destino diplomático en Francia fue como agregado militar en la comitiva del embajador. Ha sido enviado al Sacro Imperio en el mismo puesto, pero espera ascender y ocuparse de otros asuntos.
◦ Tras el naufragio del barco en el que servía le tiene pavor al mar. Suele decir que es una de las bromas pesadas de la vida: un ciudadano de una República marítima que teme el mar.