Throughout China's thousands of years of history, a "reformer", the most powerful official who pursues a big reform agenda as the main policy, is a specific type.
And it's an extremely rare species. For a state machinery as massive and with as many interlocked interests as that of China's, it takes a special type of guts for someone to come onto the stage and say: "I want to change things." And usually, even successful reformers didn't end up well for themselves, because by definition, a reform will hurt the interests of somebody.
Shang Yang商鞅, the great reformer who set the stage for the Kingdom of Qin to eventually become China's first real dynasty, was sentenced to death by being torn to pieces by five horses.
Wang Anshi王安石, the great reformer of the Song Dynasty, was kicked out in the end and died in political exile.
Zhang Juzheng张居正, the great reformer of the Ming Dynasty, died peacefully. But soon after he passed away, the Emperor ordered his remains to be dug out of the grave, while most of Zhang's family either committed suicide or starved to death.
Zhu Rongji fits every standard of being a great "reformer" in Chinese history. His famous line: "Regardless of whether there is a minefield ahead or a bottomless abyss, I will march forward courageously and unswervingly." And luckily, he may be the only one of the Great Reformers of China who not only succeeded at his task but also had an honorable retirement.
Descendiente directo del emperador Hongwu, Zhu Yuanzhang, fundador de la dinastía Ming.
Ingeniero electricista.
Superó dos purgas maoístas por ser considerado un "derechista".
Racionalizó el sistema tributario chino: creó administraciones fiscales separadas a nivel nacional y local, estandarizó la distribución de la recaudación entre el gobierno central y las provincias, unificó los principales regímenes impositivos internos y reemplazó el laberíntico sistema de impuestos sobre productos y sobre la facturación por un IVA del 17% para la mayoría de los bienes y un impuesto sobre la facturación del 3 al 5% para la mayoría de los servicios.
Devaluó la moneda un 33%, unificando el tipo de cambio al nivel de mercado.
Doblegó la inflación, bajándola del 25% en octubre de 1994 al 8% en diciembre de 1995, mientras mantenía un crecimiento del PIB real de dos dígitos.
Reformó el Banco Popular de China siguiendo la estructura del sistema de la Reserva Federal, tras estudiar la Fed y reunirse en reiteradas ocasiones con Alan Greenspan. Abolió las sucursales provinciales y pasó a un modelo regional, rompiendo así la injerencia de los jefes partidarios provinciales sobre el sistema crediticio.
Mantuvo la paridad fija con el dólar durante la crisis financiera asiática.
Separó el financiamiento del desarrollo de la banca comercial, fundando el Banco de Desarrollo de China, el Banco de Desarrollo Agrícola y el Banco de Exportación e Importación.
Saneó el sistema bancario creando cuatro Sociedades Administradoras de Activos para quitar 1,4 billones de RMB en préstamos improductivos de los balances de los cuatro grandes bancos, preparándolos para cotizar en bolsa.
Impuso restricciones presupuestarias estrictas al resto del sistema financiero, cerrando cientos de empresas financieras de fideicomiso y bancos clandestinos bajo control local, y permitiendo la quiebra de la Guangdong International Trust and Investment Corporation.
Reestructuró, privatizó o liquidó decenas de miles de empresas estatales, despidiendo a 30 millones de trabajadores (alrededor de una cuarta parte de la fuerza laboral estatal) y desmantelando el "cuenco de arroz de hierro", sistema por el cual las empresas públicas garantizaban empleo de por vida, vivienda, salud y educación a los trabajadores.
Escindió los activos más valiosos de las principales empresas estatales y los hizo cotizar en las bolsas de Hong Kong, Nueva York y Shanghái para imponer transparencia y disciplina de mercado.
En conjunto con Jiang Zemin, obligó al Ejército Popular de Liberación, a la Policía Armada y al aparato de seguridad pública a desprenderse de sus imperios comerciales multimillonarios, reduciendo de forma drástica las oportunidades para la corrupción.
Reorganizó el Estado: abolió la vieja administración industrial de estilo soviético, redujo el personal del Consejo de Estado a la mitad, disminuyó sus departamentos de 40 a 29, eliminó los ministerios que gestionaban industrias de forma directa y orientó al Estado hacia un rol regulador en lugar de uno empresarial. En última instancia, eliminó más de un millón de puestos administrativos en todo el aparato del Partido-Estado.
Vendió las viviendas estatales a los inquilinos a precios preferenciales, dando inicio formal al mercado inmobiliario residencial masivo en China.
Inició un programa gigante de inversión en infraestructura.
Impulsó personalmente el ingreso de China a la OMC, asumiendo grandes riesgos políticos en las negociaciones con Estados Unidos y haciendo las concesiones de apertura de mercado que finalmente permitieron el acuerdo bilateral de 1999 y la adhesión de China en 2001.
"Preparen 100 ataúdes: noventa y nueve para los funcionarios corruptos y uno para mí".
Q.E.P.D. Zhu Rongji.
Today we’re gonna talk about the crossover and intersection between environmentalism, social justice, and education. In combination with raising awareness, leveraging your platform and influence and investing in a sustainable future
Zidane for France. Klopp for Germany. Tuchel for England. De la Fuente for Spain. Xavi for Nederlands. Mancini for Italy. Jorge Jesus for Portugal. Van Bommel for Belgium.
EURO 2028 will be PEAK 🇪🇺🤌🏼
Keri Russell says she "doesn't want to put up with people’s bullshit anymore":
“As you get older, you just want to work with nice — maybe ‘nice’ is not the right word,” Russell says. “Stable. Professional. I don’t need any new best friends. I have great friends. I have a partner. But I just don’t want to put up with people’s bullshit anymore. Figure that shit out. Go do that on your own time. Don’t bring it to work. I just want to work with professionals.”
https://t.co/PaIIt4d8KM