"A nosotros nos caen porque no hubo más denuncias y es no entender cómo funciona un agresor, sobre todo cuando es tu propio padre, es como si te entrenara para el silencio. Salió de la cárcel y lo primero que hizo fue irme a buscar al liceo", dijo Sara, hermana de Moisés, tras conocer la condena.
"Hoy a mi hermano lo imputan a 12 años de cárcel por llevar la sangre y es entender que un padre que abusa deja de ser tu padre, el rol de la paternidad nunca lo ejerció y la víctima habla cuando puede y no cuando el sistema quiere. Eso tiene que cambiar ya", remarcó la joven.