En 30 años ningún regaetonero podrá hacer algo así, pues ninguno es músico. Y el rock sigue emocionado a pesar del tiempo. El mundo sanará para descartar a la basura pronto, no tengas duda.
A propósito de tantos mensajes de amor por el cumpleaños de Bogotá:
Decimos “amo a Bogotá”, pero tiramos la basura al piso. Presumimos sus lugares, pero no los cuidamos.
Bogotá no necesita que la amemos más en redes. ¡Necesita que la cuidemos más en las calles!