El árbitro del partido de despedida de Messi le entregó las tarjetas.
Nada. Absolutamente nada resume mejor su carrera. El árbitro rindiéndole pleitesía en un claro gesto de "tú mandas, toma lo que es tuyo".
Lloras para salir del City porque eres suplente de Haaland y quieres protagonismo.
El Atleti te rescata, paga una auténtica millonada por ti y te da el número 19.
Simeone arma todo un equipo a tu alrededor para que seas la estrella indiscutible.
Pasan solo dos años y te entra la rabieta.
Tienes la cara de decir en pleno mundial que "tu sueño es una transferencia".
Exiges que el club te venda a un RIVAL DIRECTO.
Haces todo este berrinche teniendo aún 4 AÑOS MÁS de contrato firmados.
Hoy pisas el Metropolitano en el primer partido de la temporada y te llevas la pitada del siglo.
Que puta pasada. El cerdo asqueroso este se va a retirar de la selección y su ultimo recuerdo con la camiseta Argentina va a ser el baño que les pegamos en la final, Rodri mofándose en su cara mientras lloraba y una torta histórica de Borja Iglesias. A mamar
No le dolió perder la Final de la Copa del Mundo.
Le dolió que el mundo entero descubriera por fin lo tramposo que es y saber que ya nadie volverá a mirarle igual.
Se le cayó todo.
Se cayó su legado.
Se cayó su carrera.
Y eso no lo soportó.