Tlatelolco y Ayotzinapa me dan mucha tristeza porque han ido muriendo personas sobrevivientes y familias buscadoras, y con ellas también parte de la memoria y la resistencia.
Ante la impunidad nos queda la memoria. No podemos olvidar ninguno de los crímenes de estado.
Estoy absolutamente dispuestx a morir por la causa peatonal (cruzar la calle de acuerdo a lo estipulado en la pirámide de prioridad vial en la ciudad d mexico)