La serie más famosa de Claude Monet, los nenúfares, fue pintada entre 1896 y 1926, como una escena que inmortalizaría el cambio del agua y las flores en el estanque ubicado en el jardín de su casa en Giverny. La serie cuenta con aproximadamente 250 nenúfares. Corresponde al Impresionismo y la técnica es óleo sobre lienzo.