Casual, checando los #RegalosdeNavidad para mi mami, lo mejor es que @SamsClubMexico tiene todo lo que le encanta a ella jaja <3 deberían darse una vuelta y comprarme algo, mínimo /u/
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Querer, querer mucho.
Porque sí.
Porque podemos.
Porque se nos da la rechingada gana.
Porque esta vida no tiene garantías de nada y uno viene a intentar ser feliz.
Llorar, llorar mucho.
Porque sí.
Porque podemos.
Porque se nos da la rechingada gana.
Porque sanar al alma siempre va a estar bien.
Porque sacar lo que duele es un regalo al equipaje emocional de la vida.
Reír, reír mucho.
Porque sí.
Porque podemos.
Porque se nos da la rechingada gana.
Porque nos hace mejores, nos relaja la vida, el corazón, la cara.
Porque lo merecemos.
La vida no me debe nada, yo le debo todo.
Le debo cada sonrisa, porque todas salieron del alma, del estómago, de la garganta, del corazón.
Le debo cada lágrima que brotó de mí, porque en cada una me recordó que estaba viva, desgarrada, herida, maltrecha, adolorida y seguía viva.
A la vida le debo cada historia maravillosa, cada fantasía, cada fracaso, cada lección, cada amor, cada aventura.
Le debo la madurez que pensé nunca llegaría.
Le debo las ganas, sudor, besos, caricias, los silencios más esperanzadores y los más aniquiladores también.
Le debo noches enteras en vela con la espalda arqueada.
Noches de tormentas en la ventana y en el corazón.
Le debo inundaciones al alma, que terminaron por vaciarme para volver a llenarme.
Le debo días de fantasía como el de hoy, en que por fin entiendo que no está mal sentarse en medio del laberinto a esperar que vengan por mí, aún sabiendo que nadie lo hará… descansar en medio de la confusión nunca ha estado de más.