Recibir halagos por tu apariencia fisica está bien, pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, eso por lejos es distinto
El trauma no te hizo más fuerte, alteró tu sistema nervioso, te rompió el corazón, te provocó noches de insomnio, estrés postraumático, problemas de confianza y esos estragos que solo tú sabes. Quién se volvió más fuerte fuiste tú, gracias a ti y no al trauma.