Encontré un camino de margaritas donde solo había una nube, era la distinta en la que no se fijaban, pero vaya que resaltaba.
No podía tomarla pero sí admirarla, solo me recosté junto a ella y florecía. Que bello floral donde aquel blanco resaltó sobre el amarillo.
Se reconoce el olor a vainilla y el olor a perfume. el tuyo es perfección, con una gota de alegría junto con muchas gotas de mar, una gran pizca de hermosura y una cucharada de amor para hacer notar ese gran corazón. Oh querida, ese perfume tuyo, es para mi encontrar el todo tu.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas