El Hombre de Mimbre (1973) es una de las películas más perturbadoras de todos los tiempos.
Es tan intensa que convierte a Midsommar en una broma.
La película fue brutalmente mutilada por el estudio para su estreno inicial.
El jefe del estudio, Michael Deeley, la detestaba tanto que supuestamente se arrojaron negativos y tomas descartadas como relleno de vertedero bajo la autopista M3.
Más tarde fue rescatada en parte gracias a una copia encontrada por Roger Corman. Las restauraciones (incluido el “Corte Final” de 2013) reconstruyeron una versión más larga.