Hola, junio. Ya me andaba que llegaras. Me gusta cómo hasta la lluvia abrió un poco las cortinas para que pasaras con tu conga de solsticio y frenesí por todas las esperas que finalmente se terminan. Ven, acomódate en el sillón, que la cafetera ya suspira y la nevera nos sonríe.
Acabo de ver en TikTok los votos de amor de una boda y él le dijo: "tenerte ahora frente a mí me hace creer que Dios es bueno y fiel; desde que mi corazón está en tus manos, se siente más a salvo que dentro de mí" AAAAAAAAAAAAAAAAAAA
No tienes que esperar a que pase la tormenta para volver a ti. Puedes escribir dentro de ella. Puedes bailar dentro de ella. Puedes elegir quién quieres ser cuando empieza a llover.
Hola, abril. Me encanta que hayas llegado junto al sol que ralla las nubes después de la lluvia. Ya vi todos tus aromas y colores, y quiero mucho que pases a donde el café, el pan dulce y los recuerdos que se vuelven un confetti de memoria y alegría están listos para recortarse.
Quiero agradecer públicamente al atún, por acompañarme cuando soy fit, cuando soy pobre, cuando tengo pereza o se me olvidó descongelar algo o en todas las anteriores juntas.
chicas, normalicen eso de "así no quiero que me quieran el resto de mi vida" y sigan adelante. Son literalmente la chica soñada de alguien. No se conformen.
La vida empieza tomándole la mano a tu madre y a tu abuela para aprender a andar, y se invierte cuando les das la mano para que puedan levantarse. La fuerza cambia de cuerpo. La contención, jamás.