Al elegir tu pareja recuerda que con ella superarás la pérdida de tus padres, las crisis, y todos los traumas, enfermedades y contratiempos futuros. Elige a alguien amable, cariñoso, paciente y sobre todo leal
Acepté la forma en que me trataste porque eras tú. Intenté comprender tus luchas, tus motivos, y me quedé a pesar del dolor porque creía en ti. Quise estar ahí, ser paciente y aferrarme a lo nuestro. Pero ahora me pregunto si alguna vez te detuviste a pensar en cómo me sentía yo.
Nunca sabré cómo fue el lado de su historia. Si alguna vez me lloró, si le dolió, si me sigue pensando, si se acuerda de las cosas que hicimos juntos, si me recuerda en canciones, si me pensó al pasar por ese lugar o si alguna vez se arrepintió de las cosas que me hizo
Dostoyevsky: “Le habría dado el mundo entero, pero ella quería a alguien que ya lo tuviera.
Kafka: “Así que la vi partir, no porque no me amara, sino porque no fui suficiente para hacerla quedarse.”
Se creen un partidazo solo porque madrugan para ir a trabajar y pueden comprar cosas materiales. Pero no saben comunicarse, no saben canalizar sus emociones, no ofrecen paz y se niegan a sanar sus traumas ofreciendo silencios como castigo.