Siento que hablé demasiado este año, como si hubiera rogado que me entendieran, me expliqué de más e intenté convencer a la gente de lo que valgo. Y eso es algo que no volveré a hacer jamás. Se acabaron las explicaciones
Aspiro a la calma porque ya viví demasiado tiempo en el caos y hoy entiendo que la paz es una necesidad básica. Mi sistema nervioso merece descanso, mi historia merece reparación y yo.. yo merezco encontrar nuevas formas de quererme.
Mi verdadero "open eyes" de este año, fue entender que ya no puedo seguir dando más de lo que recibo, si me dan ausencia, respondo con distancia, si están, estoy, si me cuidan, cuido, aprendí a ser recíproca en todo, en el amor, hasta el desinterés.