Soy capaz de pagar un asiento entero para ella, una fila, pero esta política es absurda. Sin mencionar que no es posible hacer esto, ni aunque decidiera pagarle un boleto adicional. Si realmente fuera la comodidad de la mascota lo que les preocupa, esta opción existiría.
Rupy tuvo que quedarse con mi mamá. Afortunadamente, de entre todos los destinos donde pudo haber sucedido, fue en donde había alguien que pudiera cuidarla. Ella está en buenas manos, pero la que la necesita soy yo. No sé qué hacer, siento un vacío enorme.