Si me pidieran un consejo para la vida adulta, diría: elige bien a tus amigos, porque este camino está lleno de días complicados, y tener a alguien que te haga sentir acompañado, querido y comprendido puede convertirse en un verdadero descanso para el alma.
La persona que eres hoy nació de muchas pequeñas decisiones que quizá nadie vio. De días en los que continuaste cansado, momentos en que volviste a empezar y situaciones donde elegiste aprender.
No subestimes esas pequeñas victorias: juntas han construido gran parte de tu avance.
Estoy eligiendo mi tranquilidad porque es lo que realmente necesito. No quiero más drama ni personas que me hagan dudar de mi valor. No busco problemas, discusiones ni vínculos vacíos. Estoy entendiendo que, a veces, el silencio es la forma más clara de decirlo todo.