"Matad a todos los bisontes que podais. Cada bisonte muerto, es un indio menos".
Esto dijo el coronel colonial norteamericano, Richard Irving Dodge, en julio de 1867, a sus tropas.
En la foto, colonialistas blancos posan con millones de cráneos de bisontes cazados en Detroit, EEUU. (1870)
La extinción del bisonte era un plan genocida de los colonos, para destruir una de las principales fuentes de alimento de los nativos y exterminarlos... un metodo de conquista colonialista para expulsar a los nativos y obligarles a huir de donde ya no quedasen recursos para sobrevivir.
Para 1890, solo quedaban 750 bisontes, de una población estimada de entre 30 y 60 millones a principios del siglo XIX, las manadas fueron exterminadas por los colonialistas en apenas unas décadas.
Así se construyó la "tierra de la libertad" de EEUU, con el exterminio de los nativos, incluidos los animales y la naturaleza que le rodeaban.
La culpa siempre es del aire acondicionado, de las duchas de más de 5’, del coche a gasolina del pobre… pero curiosamente nunca lo es de los jets privados, los campos de golf, la industria fast fashion, los centros de datos, de las toneladas de residuos y gases de las fabricas..
Un 7 de julio de 2008, Nagore Laffage era brutalmente asesinada en los Sanfermines de Pamplona.
Su asesino fue José Diego Yllanes Vizcay, psiquiatra de familia burguesa del Opus Dei, la mató dándole 38 golpes y la mutiló para borrar sus huellas.
No pasó ni 10 años en la cárcel.
“Està tot abandonat, és una vergonya!” La Núria viu amb impotència l'avanç de l’incendi de les Gavarres. Pagesa i calongina de tota la vida, ha viscut com el cel es tenyia de taronja a causa del foc que crema des d’aquest divendres al matí al Baix Empordà https://t.co/7xdhby2Uew
Ultraderechistas acaban de quemar una furgoneta de un comedor antifascista que da de comer a 300 personas vulnerables al día en Barcelona. Miserables fascistas.
El escarnio de las amantes.
"-¡Caminen putas marimachas! ¡Rojas de mierda! –Bramaba el jefe requeté, Sebastián Jiménez Sánchez mientras llevaban a las dos muchachas rapadas, encadenadas por el cuello, destrozadas por la tortura y la violación múltiple al pozo de la finca de Los Betancores en Los Giles
Las sacaron a golpes de la cama esa madrugada cuando dormían abrazadas en su humilde casita de la abuela Matilde en La Milagrosa, tras el chivatazo del cura de Tenoya a los falangistas de que “vivían en pecado y eran afiliadas a la CNT”, fue un lunes muy lluvioso, olía a tierra mojada y a tabaco Virginio.
Rosa y María del Pino no imaginaron jamás que se verían en aquella situación, solo tenían el carné de un sindicato, nunca habían estado en manifestaciones o huelgas, solo se afiliaron para que defendieran sus derechos como aparceras en los tomateros de aquellos caciques, los que después del sábado 18 de julio del 36 habían puesto sus propiedades y personal al servicio de los fascistas.
Veían como iban desapareciendo a cientos de compañeros, como el rugido de los camiones se escuchaba en las horas nocturnas, el sonido de los pasos de las botas militares, los gritos de quienes eran sacados de sus casas a patadas y culatazos, por eso, por precaución, se encerraron en aquel refugio que les prestaba la anciana abuela de Pino, solo salían para tomar el sol cuando sus últimos rayos inundaban aquel paraje arbolado, perdido entre las montañas de los Altos de San Lorenzo.
Amasaban el gofio cada noche con leche de cabra o hacían queso tierno para acompañar el potaje hecho con los berros de la galería de agua que venía de Ariñez, un líquido frío que parecía aliviar las penas, remozar el alma en aquellos momentos tan tristes, donde parecía que todo el universo libertario se venía abajo, que las esperanzas de un futuro mejor se habían convertido en negros presagios de sangre y muerte.
La mañana del 15 de marzo habían fallecido de tuberculosis las dos niñas pequeñas de los Viera, por eso aparecieron subiendo la cuesta los monaguillos de Tamaraceite junto al viejo y seboso cura tenoyero, parecía un desfile del terror, olía a sahumerio y sintieron la mirada inquisidora del sacerdote con el sucio bonete en su cabeza sudorosa, la sotana negra como el color de los cuervos más siniestros, una de las viejas que atendía la ermita de la virgen del pueblo le había dicho que “estaban juntas”, que “no eran familia” y “dormían en la misma cama”.
Ante el pozo de la finca de “Las máquinas” el conocido como “Verdugo de Tenoya” las seguía golpeando con la pinga de buey, el esbirro de los terratenientes obedecía ordenes del que llamaban “Don Ezequiel”, en el centro de detención ilegal de la calle Luis Antúnez ya les habían hecho de todo, la soldadesca de falangistas, guardias civiles y requetés hicieron el trabajo sucio con aquellas casi niñas que no pasaban de 19 años, era lo habitual con las mujeres más jóvenes, la violación como instrumento de alienación y humillación.
Con las manos atadas a la espalda primero tiraron a Rosa ante los gritos de su amada, esperaron un buen rato para disfrutar de los alaridos de dolor de Pino, los fascistas brindaban con las botellas de ron de caña.
-Malditos cobardes asesinos. –Balbuceó Pino en el momento en que los hombres de azul la alzaban para lanzarla violentamente al vacío-
En lo profundo se escuchó el chasquido del agua, tardó en llegar al fondo, luego el silencio y la lenta retirada de los hombres satisfechos, a pocos kilómetros en Tenoya el cura se acababa de despertar para comenzar los preparativos de una nueva Semana Santa a mediados del 37."
Extracto publicado en el libro de Francisco González Tejera, “Semilla de memoria” (2017).
Dibujo obra de Castelao.
Lo siento, pero es que lleva razón.
Tienes pareja. Le pides tener sexo. Te dice que no. Y tú sigues insistiendo, insistiendo e insistiendo hasta que acaba cediendo solo para que te calles la puta boca, dejes de manosearla y la dejes en paz. No está teniendo sexo contigo porque quiera tenerlo; lo está haciendo para que pares.
Quizá algunos no lo llamarían violación. Pero que esto forma parte de la cultura de la violación es una realidad como una casa. La chica no está diciendo ninguna barbaridad.
¿Qué es exactamente lo que os sorprende de lo que expone? ¿Que, como es tu pareja, según vosotros ya no puede existir coerción? ¿Que una relación te da algún tipo de derecho sobre el cuerpo de la otra persona?
Porque no. Que sea tu pareja no te da ningún poder sobre ella ni convierte su cuerpo en algo a tu disposición. Y si ya te ha dicho UNA vez que NO, ¿por qué sigues insistiendo?
¿Dónde está la contradicción en sus palabras? Porque yo no la veo.
CEDER POR AGOTAMIENTO O PRESIÓN NO EQUIVALE A UN DESEO LIBRE.
Estic farta! Ja n'hi ha prou! Cada dia, al transport públic, moltes dones ens recollim per ocupar menys espai mentre alguns homes s'estenen com si l'espai comú els pertanyés. Farta que siguem nosaltres qui ens adaptem, qui cedim i qui ens incomodem.😡
Este niño palestino se llamaba Jad y tenía 8 años. Hoy ha sido asesinado por los genocidas de Israel mientras volvía de clase con su mochila del colegio. Crímenes impunes.
most men are actually COWARDŠ when it comes to confronting their male friends about mistreating women. they value MALE APPROVAL more than women's SAFETY