Argentina demostró por que es una de la selecciones más grandes de toda la historia. Ganó un partido extraordinario con una mistica increíble. Que manera de sufrir. Pasamos de ir perdiendo 0-2 jugando mal a un 3-2 con huevos y corazón.
No hay nada más lindo que ser argentino.
Julián le saca la pelota a Salah como un central al minuto 90, Lautaro Martinez corre al espacio como un extremo de toda la vida y Enzo Fernandez metió un cabezazo imperial como si fuera un 9 de toda la vida.
Es al partido más extraño que vi, la puta madre.