Acá arranca el drama que vivimos en River hoy.
Esta es una demostración del maltrato que sufrimos los socios. De cómo nos fueron corriendo a los históricos, con destrato y falta de respeto.
No podemos transferir un abono a un hermano, nos condicionan con los DDA y la payasada de liberar o nos castigan, para darle lugar a estos corporativos para hacer negocios, y permitirles esta aberración.
El pasado reciente y el presente futbolístico de River, más esta profanación a la camiseta de River me llevan a tener que expresar lo que me pasa.
Dos River crecen en direcciones opuestas.
River atraviesa hoy una contradicción evidente.
Como institución no para de crecer: obras, estadio renovado, ingresos récord, expansión de marca. Negarlo sería absurdo. En los números, River es más grande que hace diez años y que siempre tal vez.
Pero en paralelo, el fútbol se achica. No solo por resultados, sino por juego, identidad y convicción. El River futbolístico es cada vez más pobre y más lejos de su historia. Cuando esas dos curvas se separan tanto, el problema deja de ser deportivo y pasa a ser estructural.
La pregunta incómoda aparece sola: ¿y si el fútbol dejó de ser el centro?
Cuando el negocio y la gestión pesan más que la pelota, ganar o perder deja de ser urgente mientras el producto funcione. Y hoy, como producto, River funciona. Eso explica la tolerancia al bajo nivel y la falta de decisiones profundas.
En ese esquema, Gallardo cumple un rol simbólico. Más que una apuesta deportiva, parece un escudo emocional. Su permanencia, aun sin señales claras, ofrece cobertura y evita cuestionamientos de fondo.
El punto más sensible es el cambio del hincha. El hincha histórico —exigente, formado en la cancha— incomoda. En cambio, el nuevo público consume la experiencia, no el juego. Celebra el entorno más que el contenido. Es ideal para un club-empresa.
Entonces la pregunta es: ¿el corrimiento del hincha histórico es un efecto secundario o parte del modelo?
No es elitismo ni nostalgia. Es identidad. River siempre fue fútbol antes que escenografía. Crecer no es el problema, el problema es crecer vaciando el alma futbolera.
Tal vez no haya un plan oscuro y solo sea que pretendan un River más ordenado y rentable, pero cada vez menos River.
Y para los que crecimos en la cancha, eso no es progreso: es pérdida.
Antes de la llegada de este modelo, ser socio de River con la cuota al día era suficiente, la tribuna era un derecho. Un día llegó
TLM. Primero opcional, luego casi obligatorio. Lo presentaron como moderno y organizado, pero en realidad fue el principio de la expulsión del socio tradicional: si no pagás extra, no tenés lugar.
La remodelación del estadio profundizó la situación. Cada vez más palcos, plateas premium, hospitalities. El Monumental fue cambiando de dueño. Los negocios y los paquetes caros avanzaron, mientras el socio de siempre quedó relegado.
La lógica es clara: ellos transfieren, vos tenes que liberar porque sino te castigan. El socio que antes llenaba la tribuna, ahora pelea por un lugar. Sin darnos cuenta, nos corrieron del Monumental.
Ellos siempre lo supieron.
Me puteaban cuando me quejaba de lo que hicieron con la cancha.
Cuando empecé a sentirme incómodo en el lugar al que fui más de 40 años.
Cuando dejé de reconocer lo que me rodeaba. Y dejé de ir (no necesito que nadie me dé lecciones de cómo amar a River). Estoy seguro de que no fui el único.
Nos reemplazaron por idiotas a los que les da lo mismo ganar o perder.
Gente a la que River no le maneja el humor.
Ya no estamos hablando de un bajón futbolístico.
Hoy lo que River perdió es identidad.
@HugoFarina1422 La mayoría que se quejan son cuentas anónimas algo deben tener… El verdadero hincha de fútbol quiere la vuelta y como fue toda la vida. La centenario alta le pertenece a los visitantes así fue siempre. #QueVuelvanLosVisitantes
@turcocarp Porque todos los que no quieren visitantes tienen cuentas anónimas o conocieron el fútbol hace unos años.
Por favor dejen al futbolero en paz que hace 12 años nos robaron lo mas lindo del fútbol. #QueVuelvanLosVisitantes
Completamente a favor de la vuelta de los visitantes. Que vengan hinchas de Boca al Monumental y que vayamos caminando al inodoro como en los viejos tiempos. Que vuelvan las picanteadas tribuna a tribuna y que se recuperen esos climas especiales en los estadios que son irrepetibles.
Se trata de empezar a recuperar de a poco la esencia de nuestro fútbol. Ojalá esta prueba sea todo a puro folclore y sin violencia, y que las nuevas generaciones puedan empezar a vivir esas sensaciones únicas de ser visitantes de verdad.
@gglait Que vayan al cine, al teatro, etc. Hace 12 años que esperamos ver el fútbol como fue toda su vida, que vuelvan los visitantes pero de verdad #QueVuelvanLosVisitantes
Visitantes en TODOS los partidos en TODAS las fechas,que los falopas antifutbol vuelvan al sillon, y el futbol se vuelva a llenar con su historica pasion, siempre con dos hinchadas. Como en todo el mundo! Nadie tiene que decidir si los hinchas pueden o no ir a alentar a su equipo